En la última década, y sobre todo en la actualidad, se están componiendo cientos y cientos de nuevas marchas, tanto en el ámbito conocido como «música de Cristo» como en las bandas de plantilla completa. Cientos de obras las cuales, con más o menos calidad musical, con más o menos «tirón» popular o con más o menos marketing, son composiciones las cuales han salido a la luz.
Y es que, componer una marcha de Semana Santa, guste tanto o tan poco, no es una tarea para nada fácil. En ocasiones, se deja al autor que libremente exprese sus sentimientos y sus ideas. Esto no suele ser lo común en la actualidad. Hoy día, las marchas van hechas a medida, donde la parte «contratante» exige al compositor los requisitos de la obra. Pero no vengo a hablar exactamente de esto, al menos en el día de hoy. Una vez visto, muy por encima, la complejidad de componer un tema musical, hay que pasar a ver ciertos aspectos los cuales parecen pasar desapercibidos.
Cuando una banda, ya sea de mayor o menor repercusión mediática, realiza un estreno que gusta al público, o es del interés de ciertas cuadrillas de costaleros (porque al final son las que hacen y deshacen repertorios en la gran mayoría de los casos), piden a sus respectivas bandas si pueden interpretar, montar dicha composición de cara a su próxima salida procesional. En estos casos, depende la respuesta de la banda, se da una situación u otra. Abarcando una de ellas, que sería la respuesta positiva por parte de la formación musical, ¿qué hay que hacer y de qué forma? Un autor ha dedicado tiempo de su vida a realizar una composición, por la cual, generalmente, ha recibido una remuneración. ¿Quién ha de pagar la adquisición de las partituras, hermandad o banda?
Muchas veces, algunas bandas montan marchas sin el permiso del autor o los autores, donde de oido escriben las partituras o las consiguen a través de terceros. Lejos de que es poco ético tal situación, ¿deberían los compositores tomar medidas ante esto? Y sé de primera mano que los hay que ceden sus partituras sin pedir nada a cambio nada más que el permiso, pero los hay que sí piden una remuneración por ello y es totalmente lícito.
¿Cuál es la solución entonces?





