En las hermandades y cofradías, existen distintos tipos de personas las cuales las formas; existen distintos tipos de hermanos. Pero, ¿hasta dónde influyen estos en dichas corporaciones?
En otro artículo, ya escribí que en pleno 2024, hay cuadrillas de costaleros las cuales quitan y ponen a su antojo. Y si no es así, van de la mano con algún alto cargo de las hermandades, los cuales quieren su máximo poder, incluso condicionando la continuidad de los dichas cuadrillas, lo cual supondría un mal más mayor que prescindir de los servicios musicales que no son del gusto de algún don nadie con complicidad costaleril.
Hermanos de bien, hermanos por devoción, hermanos por cargos y hermanos por compromiso. Estos dos últimos son aquellos que realmente parecen estar ahí por querer mandar, siendo esos que llegan a través de otras personas de la hermandad y, cuando la cosa no funciona a su gusto, se marchan. Y estas personas, las que están en las hermandades buscando su beneficio propio antes que el bien común de su corporación, son las que sobran.
Grupos de presión formados por costaleros hermanos, que no hermanos costaleros, que se dan de baja como hermanos en función de las propuestas. ¿Todo eso está por encima de los titulares? ¿Todo eso por encima del Señor y Su Madre?
La Semana Santa de los últimos años está quedando retratada.





