Sin duda alguna, la música procesional forma parte de nuestra Cuaresma, Semana Santa y Glorias, y este año en este ámbito las formaciones musicales han hecho un gran trabajo, estando en el máximo nivel de todo.
Con prácticamente todo el trabajo ya hecho, los músicos viven con nervios y emoción estos últimos días antes de comenzar una nueva Semana Santa. Últimas pinceladas, aquellas marchas más complejas, ensayos por las calles, puesta a punto de los uniformes, incluso cuadrando el trabajo con los compañeros en esta semana. Y es que muchas veces se nos olvida que los músicos no ensayan cuatro o cinco veces al año, sino que lo hacen durante todo este para poner el son en nuestras procesiones, tan querida y apreciadas.
Así que, cofrade, cuando veas pasar una banda muestra respeto, sea la que sea, ahí van decenas o cientos de músicos que ha estado cientos de noches, dejando a su familia, amigos y otros quehaceres para que tú puedas disfrutar de ellos y de su música. Sin duda alguna, junto a la figura del nazareno, creo que que son los menos valorados en nuestras procesiones. Todos los año nos encontramos noticias durante la Semana Santa de músicos que han sufrido golpes por el cruce de la gente, instrumentos que se han roto y prácticamente por todo esto, una Semana Santa finalizada antes de tiempo.
Ya queda nada para estar por las calles de las ciudades y pueblos, oliendo a incienso y azahar, escuchando saetas y marchas, escuchando el rachear al andar. Y todo esto es una suerte que podemos vivir años tras año.
Con respeto, todo sabe mejor, así que ya saben: respeten a la cofradía, con su cortejo en la calle.





