A paso mudá | La falta de decoro: siglo XXI

Con el paso del tiempo, las hermandades han avanzado a pasos agigantados. Ya sea en patrimonio, en calidad humana, en número de hermanos, en lo musical y en tantos otros aspectos. No obstante, en pleno siglo XXI, sigue habiendo cosas que se nos escapan y que quizá antiguamente no estuvieran presentes.

El decoro es algo que debería estar en las cofradías impuesto ante todo postureo actual. Por ejemplo, algunas vestimentas, algunas actitudes de costaleros, músicos y demás personas; pero donde yo voy, es al decoro del hermano, que hace la estación de penitencia o la salida procesional, ya sea extraordinaria o en Semana Santa. Cada vez más son los nazarenos que comen en las filas, que se quitan el capirote, que no cuida su hábito nazareno, que fuma o que utiliza el móvil. y más aún cuando llevas una cruz de guía y aprovechan los parones para mirar el móvil, como recientemente hemos visto en la ciudad de Córdoba.

Y todo esto es falta de formación por parte de la hermandad, de formar unos hábitos y unas normas de saber estar y que cada vez más se pasan por alto en toda nuestra geografía.

No sé cuál es la solución exactamente, pero ¿qué se hace en estos casos? Quizá ustedes lo sepan, pero está claro que nada queda claro.