Hablar de la música cofrade en Jaén es sinónimo de la agrupación del Despojado, dirigida por Gabriel Escabias y que tan popular es en nuestra tierra por su particular sello en cada marcha.
Hablar del Despojado es recordar a aquella banda con tan solo 50-60 músicos en Córdoba capital, recordar marchas como Al compás del Amor o el arreglo tan peculiar de Resucitó. Una época que allá por 2014 hasta 2018 aproximadamente llegó a su punto más alto en cuanto a popularidad, interpretando marchas que, para aquella época, eran de muy difícil interpretación y con recursos poco comunes en la música cofrade.
Tras dicha época, bajo mi punto de vista, la formación vivió una racha de transformación, evolución y de encontrarse consigo misma, que ha culminado con lo que podemos encontrarnos a día de hoy: una banda que podría tocar en cualquier lugar.
Si bien siguen manteniendo su esencia, han abierto su repertorio a composiciones de otras bandas, siempre con el sello propio de la formación, así como abrir el abanico de autores para el repertorio propio.
Y es que, ni más ni menos, los autores que conforman su repertorio son Sánchez Martín, Gándara, Torres Simón, Ignacio García, Muñoz Serna, Álvarez Barroso, y un largo etcétera que se ha visto incrementado en los últimos años.
Y no es que yo quiera hacer campaña de nadie, sino que bajo mi opinión, es de las pocas bandas que han mantenido su fiel estilo pero evolucionando a la música actual, cuando ya ellos mismos hacían una música muy avanzada a los tiempos hace años.





