A paso mudá | La moda: atacar al catolicismo

Llevo tiempo viendo como, en España, atacar a la religión católica se ha convertido en deporte nacional. Y no hablo de un debate sano o una crí­tica constructiva, no. Hablo de burlas, desprecio y un intento constante de borrar del mapa todo lo que huela a fe católica.

Lo curioso es que esto siempre va en la misma dirección. Puedes reírte de los católicos, ridiculizar sus símbolos y faltar al respeto a sus creencias, y no pasa nada. Pero intenta hacer algo parecido con cualquier otro grupo, y las críticas te llueven. ¿Dónde está ese respeto y esa tolerancia que tanto se predican?

La Iglesia ha sido y sigue siendo una parte fundamental de nuestra historia, nuestra cultura y nuestra sociedad. Está detrás de hospitales, colegios, comedores sociales y tantas iniciativas solidarias que ayudan a los más necesitados. Pero de eso, claro, nadie habla. Es más fácil centrarse en despreciar su mensaje, porque molesta, porque no encaja con las modas del momento.

Lo que no entienden es que ser católico no es solo una cuestión de ritos o tradiciones. Es una forma de vida basada en la esperanza, el compromiso con los demás y la búsqueda del bien común. Y, aunque quieran quitarnos de en medio, no lo van a conseguir. Nuestra fe no es algo que se apague con burlas ni con leyes. Es parte de lo que somos, y seguiremos llevándola con orgullo.