A paso mudá | La Semana Santa y sus números

En pleno siglo XXI, ver la Semana Santa es relativamente fácil y accesible para todo el mundo. Medios televisivos, redes sociales y recorridos realmente extensos para poder ver a todas las cofradías en la Semana Mayor. Y si no se puede, hay extraordinarias todo el año, y si fuera poco, casi vamos a magna por año o por cada dos años.

Así pues, quizá esto es impensable si echamos la vista atrás unos años, donde todo no era tan accesible. Tenemos conectada toda Andalucía por trenes y autobuses, multiplicando también el número de vehículos para transportarse de forma privada, por lo cual, todo es más fácil. Y eso es lo que lleva a que actualmente, haya tanta masificación en los actos, pero concretamente en puntos muy definidos. 

No obstante, estos recorridos <<tan largos>> tienen sus pros y sus contras. Muchos costaleros, muchos músicos, muchos nazarenos; por su contra, menos costaleros, menos músicos y menos nazarenos en otros puntos geográficos. ¿Y qué quiero decir con esto? Pues que lo que se está masificando es aquello denominado como <<lo grande>>. 

A día de hoy, y entiéndase el contexto en el que lo digo, ser hermano, costalero, músico y nazareno es relativamente fácil para cualquiera. Y es que, las Semanas Santas <<referentes>> son atractivas para un gran número de personas, lo que hace que sea fácil poder pertenecer a estas de una forma u otra.

Por lo cual, lanzo la pregunta: ¿hasta qué punto se ven afectadas esas procesiones, hermandades y bandas por las Semanas Santas grandes?