La Champions de las bandas ha pasado a otra denominación, con el fin de maquillar un poco lo que algunos han calificado no de la manera no más adecuada. Además, el precio de las entradas (desorbitado a cualquier nivel) hace que exista una cuestión en las calles: ¿éxito o fracaso? La suerte está echada, pero pensemos durante un momento. No hace muchos años, los certámenes de bandas costaban unos 3-4 euros a modo simbólico, y quizá otros entre 8 y 10 euros si el nivel era algo mayor. También, en las distintas ciudades hay eventos en los cuales puedes ver a distintas bandas de forma gratuita. Entonces, ¿está el evento a la altura de cualquier bolsillo? Aún recuerdo el famoso certamen de la Axerquía de Córdoba, el cual citó a muchas formaciones (11 si mal no recuerdo) y a un precio más que digno.
Así pues, el espanto público, el ninguneo a algunas que otras bandas, vuelve a tomar lugar en un escenario similar pero en otra ciudad bastante conocida por su forma de entender la Semana Santa. Esta vez con algunas formaciones musicales que cambian de las denominadas “top”, pero lo cual no implica que esto se haya ido de las manos, tanto que algunos se estarán llenando los bolsillos.
Si nadie tiene pensado parar esto, ¿qué será lo próximo, festivales de varios días? No nos cansamos de hacer el ridículo, lo que para otros es dinero.





