Muchos medios con pseudoperiodistas, nos llevan dando “la lata” con los cambios que ocurrirán en la Semana Santa de Sevilla durante todo lo que han podido. Meter con calzador a los amigos en las hermandades es algo que algunos llevan bien, al más puro estilo de lo que promulgan y propagan semana a semana.
Así comenzaba mi columna hace un par de semanas, siendo claro y conciso. Siguen los medios televisivos intentando convencernos de las ideas de un personaje puesto a dedo.
Hace unos días, hablando con conocidos amigos míos, metidos de lleno en la Semana Santa, coincidíamos en una cosa muy clara: las bandas son puestas y quitadas por las cuadrillas y por los medios. Y no puedo estar más de acuerdo en eso.
Ser hermano de una hermandad, antes de todo, implica otras muchas cosas antes que la salida procesional, que es el fin último. Y entre otras cosas, creo que se está desvirtuando todo mucho, sobre todo en la salsa rosa cofrade.
Abiertamente, muchos nos han tachado, a esta casa, de muchas cosas por informar al detalle o dar columnas de opinión argumentadas, sin ningún tipo de interés en poner o quitar a nadie, ni de ocultar información para beneficiar a otros. No obstante, la salsa rosa cofrade, en la cual hay muchas personas con muy buenas ideas y argumentos (todo sea dicho), está todo sesgado al gusto, y nos lo venden como que el debate está en la calle.
Pues no, perdonad; el debate es creado por ellos mismos y se lleva a la calle, si no, ¿dónde está la información al respecto con argumentos?
Siempre adoré aquellos programas en mi tierra y en ciudades cercanas donde se respiraba Semana Santa, con personajes ilustres, algunos en activo a día de hoy.
Lloverán palos, seguiremos con la idea: informar y opinar siempre sobre todo y sin tendencia alguna.





