Si por algo se caracteriza nuestra Semana Santa, es por la diversidad de patrimonio que existe en nuestras hermandades. Como no, la música no iba a ser menos, ya que también forma parte de este, jugando un papel bastante importante y destacado en las corporaciones. Pero en los últimos años, se ha cambiado el estilo de composición, ya que los recursos son mayores y la profesionalidad de los músicos va en aumento. Y así se hace notar cada fin de semana en toda nuestra geografía.
Y es que, en la tarde de ayer, los hermanos de los Gitanos, más en concreto sus hermanos músicos, se dieron cita en el Barrio León, en la Parroquia de San Gonzalo, donde hubo gente que hasta se quedó sin poder entrar a tal cita. Así pues, la formación dirigida por D. Pedro Pacheco, director con una trayectoria inigualable, iniciaba su ofrenda musical ante el pueblo sevillano. Con un repertorio exquisito, donde los nuevos estrenos se mezclaron con los Gitanos «de siempre», el aniversario de Al Dios Moreno y unas Soleares de Triana que siempre llevan por bandera, la agrupación estrenó una nueva obra por nombre Cantad Gitanos, al Señor de la Salud, originaria de Pedro María Peña. Una nueva composición lejos de las actuales, con el toque añejo, que nos traslada a ese caminar del Señor en su madrugá de Viernes Santo.
Hablar de la Sección Musical es hablar de un progreso y un trabajo que ve sus frutos, con una puesta en escena arriesgada debido a que sus marchas, en su mayoría dedicadas al Señor, exigen estar al cien por cien a sus músicos. Prueba de ello, y de su buen hacer, es la Semana Santa que tendrá la formación en este año 2025, aunque solo con dos salidas en la capital, pondrán sus acordes en las Semanas Santas más importantes de Andalucía.
El trabajo solo implica más trabajo; la mejoría implica más mejoría aún; pero lo que nunca se pierde, es la esencia, aquella que solo tiene los que le tocan al Señor de la Salud.





