A paso mudá | Noches de ilusión (II)

¿Quién no recuerda los distintos momentos que nos dio la cuaresma cuando éramos pequeños/as? Momentos que para un cofrade nunca se olvidarán, a pesar de todos los años que puedan pasar.

Noches en las que mientras papá ensayaba con su paso, tú ibas a verlo con mamá, fuese la hora que fuese, terminase a la hora que terminase. Y si no había ensayo del paso, había ensayo de la banda. Largas noches en esta última, y no solo en cuaresma, viendo, disfrutando, aprendiendo, sintiendo… y un sinfín de adjetivos para calificar dichos sentimientos. Ahora, en cambio, ya eres tú mismo quien ensaya, quien alarga la tarde y la noche para ayudar en todo lo posible a tu hermandad o a tu banda, o debatiendo y compartiendo opiniones entre buena gente.

Largas noches cuaresmales de ensayos musicales, andando por las calles cercanas al local de la agrupación. Noches en las que no importaba que al día siguiente hubiera clase, porque era puro disfrute. Ahora, solo tienes la meta de llegar a Semana Santa lo mejor posible, ya que las ocupaciones cambian con el paso de los años.

Y llegaba el Sábado de Pasión, esa noche donde los nervios eran inmensos, donde sabías que al día siguiente saldría el Señor. Día de palmas y olivo, día de niños nazarenos, y el Señor está en la calle, todo un año esperando dicho momento, para que las largas noches de cuaresma, pasen como cortas noches viviendo por nuestras calles la pasión. Y ahora, con tu coche te trasladas a otra ciudad para disfrutar de este día anticipado de la Semana Santa, con amigos, en pareja o en familia, pero siendo ya los nervios otros distintos.

Los niños y niñas juegan un papel fundamental en nuestra Semana Santa, y muchas veces, con diversas actuaciones, hacemos que éstos pierdan la ilusión por vivirla. Recordemos fríamente nuestra forma de disfrutar dicha fecha, dichas noches, para poder recuperar dichas ilusiones… Pero también tú, que fuiste niño y ya no lo eres, puedes aportar mucho respetando a todos los cofrades y a todas las cofradías y todo lo que este tan bonito mundo engloba.

No juguemos con la ilusión de los niños y niñas; démosle la ilusión que merecen, ya que ellos son el futuro, tanto de las hermandades como de la sociedad.

Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan,

porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos.»

Mateo 19:14