En los últimos años, hemos podido comprobar como la Semana Santa de nuestra geografía, ha salido de su zona de confort en cuanto al tema de la cartelería. Cada vez son más los consejos de hermandades y cofradías, así como las propias hermandades, las que precisan cambiar la línea, acomodada bajo mi punto de vista, de no darle importancia a la forma de anunciar una festividad tan importante, así como los cultos o las procesiones de sus titulares. Así pues, entrados ya en septiembre, y con muchas salidas extraordinarias próximamente y recientes, hemos podido apreciar verdaderas obras de arte en cuanto a la cartelería.
Hemos visto en la pasada Semana Santa, algún cartel el cual ha distado del pueblo, lejos de la costumbre y optando por un enfoque distinto. No obstante, la comparativa a pesar de la calidad, ha sido motivo hasta de mofas en algunos sectores.
Y es que, en la actualidad, hay fotografías dignas de carteles de Semana Santa, donde muchos y muy buenos profesionales inmortalizan momentos únicos con una calidad incuestionable.
¿La época de las pinturas ha pasado? ¿Hay que dejar paso a la fotografía de nuevo?
Está todo inventado y cuando se quiere inventar aún más, quizá no salga como se espera. Así pues, hay todavía algunos meses para la reflexión sobre lo que se quiere, ya que como popularmente se dice, la Semana Santa es del pueblo.





