Siempre ha existido el mito de que en Sevilla están las mejores formaciones música musicales, pero con el paso de los años se ha demostrado de que, aun estando a un nivel excelso, hay formaciones de otros puntos de Andalucía que están a un nivel igual o superior. Por ello, en la calle se habla de bandas, de marchas y del estilo que más afín es una cofradía u otra. Y es obvio que el discurrir de nuestras cofradías están acompañadas por formaciones musicales diversas, las cuales van desde las bandas de plantilla completa, pasando por las bandas de cornetas y tambores y las agrupaciones musicales, y llegando hasta los grupos de capilla o grupos de metales, así como los distintos coros, y por supuesto, el mismísimo silencio. No obstante, en Sevilla hay muchas bandas que llevan el estilo de bandas de Cristo que están a un nivel altísimo, demostrándolo año tras año.
Últimamente el personal está atento a absolutamente todo para hacer crítica en base a cualquier cosa, y este fin de semana la gente se agarra a una uniformidad que, lejos de la opinión pública, cada banda es libre de elegir. Lejos de mi opinión de la uniformidad, criticar a la banda de la Redención, que tan bien lo lleva haciendo durante tantos años, me parece una falta de respeto hacia la formación y sus componentes.
Y que no se nos olvide lo fundamental de todo esto, y es que detrás de esos uniformes hay personas las cuales dedican todos los días del año su amor por la música, por su hermandad y por su ciudad.
Aún recuerdo el cambio de uniformidad de otras formaciones y no se atacó de forma tan pronunciada, lo cual es lo correcto. ¿Gusta a la banda? Sí, por eso lo habrán llevado a cabo. ¿O acaso los componentes no conocían el diseño? Creo que todo se ha magnificado y lo importante es lo que es: la música.
Pero claro, faltar al respeto es gratis hoy día.





