A paso mudá | Soberbia y excesos

entrevista veto

El periodismo actual es bastante variado, teniendo una programación y siendo apto para todo tipo de públicos. En cambio, querer vender la verdad absoluta desde la prepotencia, no es el camino adecuado y es lo que algunos nos quieren vender.

Las campañitas siguen en pie, y de forma muy notoria. Los colores se ven en las opiniones, cosa que no es mala. Lo malo es no aceptar las críticas cuando las cosas no se hacen bien. Para defender lo propio, no es necesario manchar lo de los demás, y mucho menos, cuando lo de los demás puede llegar a ser mejor (si no lo es ya) que lo que hay en casa. Se hacen programas de Semana Santa a medida propensos a buscar el beneficio (que no económico) de algunas hermandades y bandas. Con personajes que se creen que tienen la verdad absoluta o casi, y que casualidad, todos coinciden en ir en una misma línea

Tertulianos, los cuales hablan sobre ciertos temas, que se contradicen ellos mismos en sus opiniones, y quien lleva el timón del barco, habla desde el desconocimiento y el fanatismo.  Y es curioso como quieren vender sus verdades y pocos se salvan por tener realmente formación para opinar, y no hacerlo desde el gusto y desde las modas.

Es indignante ver lo que quieren imponer y quieren manejar.

Aplíquese todo esto a cualquier ámbito y cualquier tipo de medio. Querer imponer tu ley, la de la soberbia, no llega a ningún sitio.