A paso mudá | ¿Sociedad cofrade?

Al que te pida, dale y al que desee pedirte prestado no le vuelvas la espalda.  (Mateo 5:42)

Cada vez tengo más claro que la Semana Santa y el mundo cofrade se está convirtiendo poco a poco en una festividad simplemente cultural, en la que la gente sale a las procesiones por cumplir y porque todo es bonito. Duele, pero creo que poco a poco, acabará siendo eso.

Mientras que hay personas que se vuelcan con su hermandad o hermandades durante todo el año, y no quieren ningún tipo de méritos, hay otras que trabajan lo justo, que se vuelcan menos de lo necesario y se dan golpes en el pecho poniéndose medallas. Personas solo de procesiones, de pisar la Iglesia nada más que el día de salida, personas que echan por tierra la Semana Santa de su pueblo/ciudad para defender otras.

Hace aproximadamente unos cuatro años, escribía las líneas que ustedes, queridos lectores, han podido leer. Todo ello antes de la fatídica pandemia que vivimos en fechas posteriores y de las cuales saldríamos más fuertes según la opinión popular. Más fuertes, más hermanos y más todos. Todo ello, por si alguno todavía no se ya enterado, eran mentiras que se decían y que alguno pudo llegarse a creer, ya que parece que la bondad de las personas está mal mirada.

En pleno año 2023, volvería a escribir las mismas líneas que escribí en el año 2019, ya que sigo viendo lo mismo en este panorama, incluso peor aún todavía.

Llegan a ser lamentables muchos de los comunicados oficiales de las corporaciones que toman lugar en nuestra semana más preciada, ya sean hermandades, bandas o lo que sea. Asimismo, se puede comprobar el peso de muchas personas en cualquier organización, lo que puede llegar a arrastrar y que el valor de la persona está por encima de cualquier titular.

Todo ello me lleva a pensar que realmente estamos para jugar a los pasitos, a ver quien manda más o a ver quién está por encima de quién. Pero claro, es lo que interesa y da followers en las redes sociales.