A paso mudá | Sueños de pre-Cuaresma

Cuando todavía no hemos llegado a la Cuaresma, fecha más que señalada en el calendario cristiano y, por lo cual cofrade, una gran multitud de actos, tienen lugar en los distintos puntos de nuestra geografía.

Largas noches de ensayo, de convivencia, de hermandad, de priostía, de repartir ilusión, entre todos y de todo aquello que nos haga bien. Esa es la Semana Santa que realmente queremos, y no aquella hecha a medida de algunos y algunas que tienen privilegios respecto a los otros.

Noches en las que mientras papá ensayaba con su paso, tú ibas a verlo con mamá, fuese la hora que fuese, terminase a la hora que terminase. Y si no había ensayo del paso, había ensayo de la banda. Largas noches en esta última, y no solo en cuaresma, viendo, disfrutando, aprendiendo, sintiendo… y un sinfín de adjetivos para calificar dichos sentimientos.

Y como no, y ya hemos podido ver, noches de igualás por toda nuestra Andalucía, donde las tertulias se alargan hasta altas horas de la noche y el azahar pronto florecerá, al igual que noches de ilusión, en las cuales pensamos en ver procesionar por las calles a nuestros sagrados titulares.

Todo eso ocurrirá en algo más de 40 días, quizá haciéndose de rogar, pero todo llegará.