Recientemente, en la última década, múltiples han sido los cambios que han tenido lugar en nuestra Semana Santa. Pero yéndome más bien al apartado escultórico, ha habido una serie de cambios, los cuales han traído mucha polémica.
En todos los sitios, haciendo aún más hincapié en las devociones de los pueblos donde las tallas, muchas de ellas, son de serie, los hermanos se niegan a cambiar a sus titulares por otros de mayor calidad artística. Esto es algo muy común. Cuando generación tras generación han visto al señor o la virgen por las calles. No obstante, ahora hay una vertiente por la cual se cambia los titulares a modo rápido. Porque no estamos hablando de cambiar figuras secundarias ni otros elementos.
Por ello, al sur de nuestra geografía, ha habido una fuerte polémica por la retirada de una dolorosa de la artista andaluza Ana Rey, lo cual ha supuesto una fuerte repercusión en aquellas tierras. Una imagen, la cual ya fue cambiada por la de dicha autora el año recientes y que, ahora se ha decidido cambiar de nuevo. ¿ cómo las hermandades hacen estas cosas en tampoco margen de tiempo? ¿Quién y cómo permite estas cosas que suceden? Bajo mi punto de vista, esto no muestra seriedad alguna por parte de aquellas corporaciones que realizan los vaivenes constantes con sus titulares, porque entonces, ¿es devoción o qué es?
Y que conste que no estoy ni a favor, ni en contra de las imágenes que hace este artista, ya que todo ha de ser respetado ya sea una corriente tradicional o una nueva corriente, pero una vez más, el mundo cofrade demuestra que el respeto se queda lejos del alcance de algunos.
Cada hermandad es libre de hacer y deshacer lo que sus hermanos proponga, pero se ha de demostrar una estabilidad y una seriedad propia de lo que representamos, la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor.





