La ciudad se dispone a vivir una nueva conmemoración de la festividad de la Inmaculada Concepción, cita litúrgica que en Sevilla adquiere una resonancia única. En esta urbe, identificada desde hace siglos como Tierra de María Santísima, la agenda de cultos y besamanos se multiplica a lo largo de varios días, articulando una intensa expresión de devoción popular que transforma templos, calles y capillas en escenarios de fervor.
Primeros cultos en torno al 5 de diciembre
La programación se abre con la jornada del viernes 5, cuando la Parroquia de los Desamparados, en el barrio de Alcosa, mantiene expuesto en besamanos —de 10:00 a 13:00 y de 17:00 a 21:00— a María Santísima de la Purísima Concepción, titular de la corporación del Divino Perdón. En paralelo, el templo del Santo Ángel recibe a los fieles para venerar a María Santísima de la Salud, accesible en horario de 10:30 a 13:30 y 18:30 a 20:30. En la Macarena, los devotos se congregan ante Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, igualmente expuesto en besamanos durante la jornada.
Actividad mariana y procesional del 6 de diciembre
A medida que avanza el sábado 6, la ciudad intensifica su ritmo devocional. Mientras se repiten los cultos a la Purísima Concepción del Divino Perdón y a la Salud del Santo Ángel en los mismos horarios de la víspera, distintas hermandades abren sus templos para nuevos besamanos. María Santísima del Rocío, de la Hermandad de la Redención, es venerada de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00, y Nuestra Señora de los Ángeles, de los Negritos, permanece expuesta de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00.
En el corazón monumental de la ciudad se desarrolla una de las convocatorias más singulares del fin de semana: la procesión de la Pura y Limpia del Postigo, que inicia su salida a las 17:00 desde la Puerta del Perdón. El cortejo avanza por la Plaza de la Virgen de los Reyes, Plaza del Triunfo y calles como Santo Tomás, Santander, Temprado, Dos de Mayo, Rodo o Real de la Carretería, entre otras vías históricas, hasta alcanzar la capilla del Postigo a las 20:30. La Banda de Música del Maestro Tejera acompaña el itinerario completo.
Continuidad devocional durante el 7 de diciembre
El domingo 7 mantiene en activo los besamanos a la Purísima Concepción del Divino Perdón y a la Salud del Santo Ángel en sus horarios habituales. Se suma la veneración a Nuestra Señora del Subterráneo, en la Hermandad de la Sagrada Cena, abierta de 18:00 a 20:30. La jornada se expande con la exposición de Nuestra Señora del Socorro, del Amor, de 10:00 a 14:00 y 16:00 a 21:00; de la Virgen del Rocío de la Redención, de 10:00 a 14:00 y 17:00 a 20:00; y de Nuestra Señora de los Dolores, de Santa Cruz, entre 10:30 y 12:45 y 17:00 y 20:00.
Asimismo, Nuestra Señora de la Cabeza, de Siete Palabras, recibe visitas de 17:00 a 20:00, mientras que los Negritos exponen nuevamente a Nuestra Señora de los Ángeles en idéntico horario al del día previo. La Soledad de San Buenaventura abre de 17:00 a 21:00, y la Hermandad de la Trinidad convoca el besamanos de María Santísima de la Concepción de 17:00 a 19:45. Se suman también los cultos a la Pastora de Santa Marina Coronada, accesible de 10:30 a 14:00 y de 17:00 a 20:30; la Pastora de San Antonio, de 17:00 a 20:00; y María Santísima de la Salud, del Sol, entre 11:00 y 14:00.
Jornada solemne del 8 de diciembre
El lunes 8, día central de la festividad, concentra el mayor número de convocatorias. Desde primeras horas está expuesta María Santísima de la Divina Gracia, en Padre Pío, en un amplio horario de 10:00 a 19:30, interrumpido únicamente por la misa de 11:30. En el Santo Ángel continúa el besamanos a la Salud en sus turnos habituales, mientras que la Hermandad de la Cena amplía la veneración a la Virgen del Subterráneo desde 10:30 a 14:30 y 16:30 a 20:30.
Paralelamente, el Socorro del Amor permanece expuesto de 10:00 a 14:00 y 16:00 a 21:00, y la Virgen del Rocío, de la Redención, recibe a los fieles de 10:00 a 20:00, celebrando además una función solemne a las 12:30. La Hermandad de Santa Marta abre el besamanos a Nuestra Señora de las Penas de 10:30 a 14:30 y 16:30 a 20:30, salvo durante las misas de 11:30 y 13:00. También permanece expuesta María Santísima de las Tristezas, de Vera+Cruz, tras la función solemne de 12:15.
A lo largo de la jornada pueden venerarse igualmente a Nuestra Señora de los Dolores, de Santa Cruz, entre 10:30 y 20:00; a Nuestra Señora de Guía, de la Lanzada; y a Nuestra Señora de la Cabeza, de Siete Palabras, en horario de 10:30 a 14:00 y 17:00 a 20:00. La Hermandad del Cristo de Burgos recibe a los devotos ante Madre de Dios de la Palma de 14:00 a 19:30, al tiempo que los Negritos mantienen accesible a Nuestra Señora de los Ángeles de 10:00 a 21:00, con función a las 11:30.
El templo del Silencio expone a María Santísima de la Concepción, mientras que la Soledad de San Buenaventura abre de 11:00 a 14:00 y 17:00 a 21:00. En la Hermandad de Montserrat tiene lugar una veneración extraordinaria a su dolorosa titular, previa al traslado a la abadía catalana, con turnos de 11:00 a 12:30, 13:15 a 14:00 y 17:00 a 21:00, además de un horario reservado a fotógrafos entre 10:00 y 11:00.
La Soledad de Servitas permanece abierta de 10:00 a 14:00 y 17:00 a 20:30, y la Concepción de la Trinidad repite su besamanos de 17:00 a 19:45. La Pura y Limpia del Postigo puede ser venerada desde 10:00 hasta 20:00, celebrándose a las 13:15 unos solemnes laudes interpretados por la BCT del Sol. Igualmente continúan los cultos a la Pastora de Santa Marina Coronada, de 10:30 a 14:00 y 17:00 a 20:30; a la Virgen de Montemayor, en San Juan de la Palma; y a la Pastora de San Antonio, con turnos de 11:00 a 14:00 y 17:00 a 20:00. En el barrio del Sol, María Santísima de la Salud abre a los fieles de 10:00 a 14:00.
Completa la jornada la procesión de la Inmaculada de los Padres Blancos, en Los Remedios, cuya salida está fijada a las 11:30, acompañada musicalmente por la Banda de Música de Nuestra Señora de la Victoria, de las Cigarreras.
Una celebración que reafirma el vínculo mariano de la ciudad
Sevilla, fiel a su identidad histórica, vuelve a manifestar en estos días la profundidad de su arraigo inmaculista. Cada besamanos, cada procesión y cada función solemne se integran en una tradición multisecular que la ciudad celebra con hondura espiritual y con un fervor que trasciende lo estrictamente ritual. Estas jornadas no solo actualizan la memoria de la devoción a la Concepción de María, sino que reafirman a Sevilla como una auténtica Tierra de María Santísima, donde la piedad popular continúa siendo una expresión viva de su patrimonio cultural y religioso.
Foto: Benito Álvarez





