Alfonso Castellano Tamarit trabaja en tres nuevas obras destinadas a Cádiz y Granada

El joven imaginero cordobés Alfonso Castellano Tamarit se encuentra inmerso en la realización de tres obras que tienen por destino dos puntos cardinales de la geografía andaluza. La primera de esta obras va destinada para el barrio del Zaidín de la capital granadina, un busto de tamaño natural de modelado incompleto de una imagen mariana, que se sostendrá sobre una peana y estará ataviada con una diadema realizada por Jesús de Julián.

La segunda de ellas es una dolorosa de tamaño natural realizada en madera de cedro, en concreto la cabeza y las manos, mientras que el cuerpo está realizado en pino para una colección privada de Cádiz capital concretamente para el Barrio de Santa Cruz, bajo la advocación de María Santísima de la Consolación. A esta dolorosa se le unirá una tercera imagen que aún esta en fase de realización y que representará la talla del Cautivo del Amor. Ambas imágenes, que recibirán culto privado, estarán culminadas el próximo mes de septiembre.

Entre las muchas obras de Alfonso Castellanos se encuentran el Resucitado de la localidad cordobesa de Espejo, el misterio de la hermandad de la Columna de Baeza o las imágenes de la Virgen de las Lágrimas, San Juan y María Magdalena de la Hermandad de las Lágrimas de Úbeda. Para Córdoba realizó para la Hermandad del Descendimiento las imágenes de los Santos Varones, José de Arimatea y Nicodemo, que fueron bendecidas en 2010.