El Rocío, Portada

Almonte realizará una consulta popular para mantener la catedral efímera hasta la próxima venida de la Virgen del Rocío

El Ayuntamiento de Almonte realizará una consulta popular entre los vecinos para decidir si se mantiene la catedral efímera hasta la próxima Venida de la Virgen del Rocío o si, por el contrario, se procede a su desmontaje.

Según ha indicado el Ayuntamiento almonteño en una nota de prensa, la propuesta realizada, por el equipo de gobierno (Mesa de Convergencia y PSOE), ha sido aprobada en el pleno ordinario correspondiente al mes de junio y ha contado con el voto favorable de ambos partidos junto a Independientes, el rechazo de Ilusiona y la abstención del PP.

De este modo, con esta propuesta, el equipo de gobierno pretende canalizar, a través de la participación ciudadana, el debate público que se ha suscitado en el municipio sobre la idoneidad o no de mantener esta construcción. Por tanto, serán los propios vecinos los que decidan si se procede al desmontaje de toda la estructura para su posterior montaje cuando tenga lugar la próxima Venida o si, por el contrario, se mantiene la catedral efímera en la plaza Virgen del Rocío.

Los motivos de estos Traslados fueron inicialmente motivos de calamidad pública. Incluso se da la circunstancia que en 1738 se trajo tres veces y que en otras ocasiones se llevaba larguísimos períodos sin venir, de hasta quince o veinte años. También hubo estancias prolongadas de la Virgen como la que se produjo después del Terremoto de Lisboa (1755-1760), mientras se levantaba la antigua ermita o durante la Guerra de la Independencia (1810-1813).

Desde 1949, con motivo de la bendición de la parroquia de Almonte, tras las obras de reconstrucción llevadas a cabo después de su destrucción en la Guerra Civil, la Virgen ha sido trasladada al pueblo de Almonte cada siete, siendo en 1956 cuando se invoca por primera vez el tiempo transcurrido, y viniendo en 1963, con motivo del derribo de la antigua ermita.

A partir de 1971 el rito se ha cumplido invariablemente, considerado un espacio de tiempo prudencial para que los almonteños gozasen en el pueblo con la presencia de su Madre y Patrona. De esta manera, la Virgen del Rocío es traída el 19 de agosto, cada siete años, después del Rocío Chico, para ser trasladada de nuevo a la aldea, antes de la Romería, permaneciendo en Almonte un período de nueve meses.