Córdoba, ⭐ Portada

«El Año de la Paz y Esperanza»

Como ya conoce todo el Universo Cofrade, el próximo 11 de octubre de 2020, será coronada Nuestra Señora de la Paz y Esperanza la bellísima dolorosa que fuese bendecida en 1939 y gubiase Juan Martínez Cerrillo, entre permiso y permiso que el frente de la Guerra Civil le concedía. Contaba el inmortal imaginero que, mientras la tallaba, su madre le decía que «esta Virgen traería la paz a España». De ahí que a la pretensión inicial de Cerrillo de llamarla Esperanza, terminase incorporándole la advocación de Paz. Una paz que, visto lo visto, vuelve a hacerse necesaria, de ahí que la coronación de la Coronación Pontificia de la Virgen que trajo la paz a España llegue en el momento más oportuno y que convertirá el año 2020 por derecho propio, en la ciudad de Córdoba, en «el Año de la Paz y Esperanza».

Una Coronación de rango pontificio que hace justicia con una imagen mariana que, pese a su juventud, encarna una de las devociones más importantes, indiscutibles y masivas de la ciudad de Córdoba y un acontecimiento que quedará grabada con letras de oro en la historia colectiva de la corporación capuchina, con vistas al cual la comisión organizadora viene trabajando en los últimos tiempos. Trabajo materializado en la designación de algunos de los nombres que estarán asociados a este hito memorable.

Es el caso de Jonathan Sánchez Aguilera, que ha realizado la obra pictórica que servirá de cartel anunciador, César Ramírez, autor de la papeleta de sitio, o Nuria Barrera, que concebirá la orla de cultos, así como Manuel Valera, orfebre encargado de la corona, Clemente Mata y Luis Miranda, autores del Himno de la Coronación y Rafael Jódar, diseñador del manto de la coronación pontificia, entre otros nombres. 

Enraizado en este acontecimiento, el pasado 17 de octubre, en el Salón Liceo del Real Círculo de la Amistad, tuvo lugar la presentación del cartel de Jonathan Sánchez Aguilera y el programa de actos del histórico acontecimiento que prevé alrededor de cuarenta citas con el calendario, entre ellos conferencias, exposiciones y un ciclo cultual en la Santa Iglesia Catedral, amén de otros acontecimientos excepcionales, alguno de ellos ya celebrado, como el Rosario de la Aurora que cada año protagonizó la Reina de Capuchinos que, en 2019 y enmarcado ya en los actos inherentes a la coronación, visitó la Iglesia de Juramento.

Además, el pasado 9 de noviembre se produjo el traslado de nueve imágenes marianas de Juan Martínez Cerrillo de la diócesis cordobesa desde la Iglesia de la Merced hasta la Capilla del Colegio Santa Victoria donde fue inaugurada, el 11 de noviembre, la exposición del imaginero de Bujalance titulada «Martínez Cerrillo, el imaginero de la Virgen» de cuyas manos surgió el hermoso rostro de Nuestra Señora de la Paz y Esperanza. Una muestra que contó con la presencia de la Virgen de los Dolores de Santa Cruz, Virgen de la de la Salud y Consuelo de Córdoba, La Virgen de los Dolores de Fernán Núñez, La Virgen de la Paz de Lucena, La Virgen de los Afligidos de Montoro, la Virgen de los Dolores de Espejo, la Virgen de la Alegría de Bujalance y la Virgen de la Esperanza, también de Bujalance. Una exposición comisariada por Francisco Mellado y que fue presentada en el acto junto con un vídeo protagonizado por Maribel Cerrillo, hija del imaginero, en el que habló de los lazos de amor y el cariño que siempre existió por parte de su padre hacia la corporación de Capuchinos. Tras la muestra, el 23 de noviembre, La Paz regresó a Capuchinos en un solemne traslado.

Desde el preciso instante en el que el año 2020 de comienzo, todas las miradas de la Córdoba Cofrade convergerán alrededor de la Paloma de Capuchinos. Todo ello sin olvidar la formación, toda vez que la corporación continuará desarrollando a lo largo de todo el año los «Miércoles de Paz», destinados a todos los hermanos, que se celebrarán los últimos miércoles de cada mes. Asimismo, durante todo este año, se han previsto diferentes conferencias a cargo de figuras de reconocido prestigio como Francisco Mellado sobre Cerrillo, Manuel Valera, Irene Gallardo, Juan Dobado, María José Muñoz, Ramón de la Campa o Jesús Cabrera entre otros.

El 18 de enero, en comandita con la Fundación ONCE se celebrará el acto «La Paz, los sentidos de la fe». A finales de enero, ser el turno de los cultos anuales a María Santísima de la Paz y Esperanza, pero con un cariz especial. El 24 de enero de estrenará el Magníficat compuesto por Manuel Pérez Rodríguez y se pronunciará la IV Exaltación a la Stma Virgen y al día siguiente, día 25, se estrenará la marcha oficial de la coronación, obra de Rafael Wals, en un concierto a cargo de la Banda de Música de Arahal. Desde el 30 de enero hasta el 1 de marzo, tendrá lugar la exposición «Iconografía Mariana de los Capuchinos» en la Santa Iglesia Catedral comisariada por Rafael Mariscal, donde estará presente la Pastora de Capuchinos.

Entre marzo y abril se celebrará la exposición fotográfica «Regina Pacis», viviendo ya la plena Cuaresma con el tradicional besamanos el Viernes de Dolores y la salida penitencial del Miércoles Santo. que este año será anunciada por José Tomás Pérez Indiano, siendo la última antes de su coronación. El 9 mayo se celebrará un Vía Lucis con visita a los Santos Mártires en la Basílica de San Pedro. El 6 de junio, Córdoba vivirá el Encuentro Nacional de Hermandades de de la Paz y Esperanza. Asimismo, también en junio, se presentará en el transcurso de un concierto ofrecido por la Orquesta y Coro de la Catedral, tendrá lugar la presentación del Himno de la Coronación, amén de otro concierto en favor de la obra social de la coronación en el Teatro de la Axerquía.

En el mes de septiembre, el día 11, tendrá lugar la presentación de la papeleta de sitio y la orla de cultos -realizadas por César Ramírez y Nuria Barrera, respectivamente- en la Fundación Miguel Castillejo. Al día siguiente, los jóvenes serán los protagonistas en un rezo de una Oración por la Paz en la plaza de Capuchinos. A finales de este mes, comenzará la exposición «Córdoba Corona de la Paz» en la Diputación, con todo el ajuar de la Coronación. El día 26, se celebrará el Pregón de la Coronación.

El día 3 de octubre tendrá lugar el traslado de la Sagrada Imagen desde la Iglesia Conventual del Santo Ángel -Capuchinos- a la Santa Iglesia Catedral de Córdoba, donde se celebrará un Triduo Extraordinario Preparatorio a la Coronación entre los días 7 y 9. El 11 de octubre, a las 12h, se celebrará la Santa Misa de Coronación, presidida por el Obispo de Córdoba, Monseñor Demetrio Fernández. Por tarde, Nuestra Señora de la Paz y Esperanza Coronada protagonizará una procesión triunfal por las calles de la ciudad que convocará la atención de todo el universo cofrade.

Una coronación gestada con mimo

Fue el 4 de septiembre de 2016 cuando, en un cabildo extraordinario que se desarrollaba en el Salón Parroquial de San Miguel, y convocaba alrededor de un centenar de hermanos de la corporación, tras el llamamiento de asistencia realizado por la junta de gobierno «dada la enorme trascendencia del asunto a tratar», el máximo órgano de representación de la hermandad de Capuchinos decidía dar el respaldo por unanimidad a la junta de Gobierno de Enrique Aguilar, que mencionó en su discurso que «este proyecto no es de su junta sino de toda la hermandad», para que se reanudase el proceso que tiene como objetivo la coronación canónica de Nuestra Señora de la Paz y Esperanza. Unos trámites que ya se iniciaron hace años, durante el mandato de Antonio Peligro, tras permanecer en el cajón del olvido durante todo este tiempo y que ahora ya tiene fecha.

La coronación canónica es uno de los ritos litúrgicos católicos, instituido en el siglo XVII e incorporado en el siglo XIX a la liturgia romana, usado para resaltar la devoción por una advocación mariana y consiste en la imposición de una corona a la imagen escogida. El origen de este rito se sitúa en el siglo XVI, cuando, curiosamente, los hermanos capuchinos, como culminación de sus misiones evangelizadoras, recogían joyas como símbolo de conversión y desprendimiento que fundían para confeccionar con ellas una corona para la Virgen. 

Existen tres tipos diferentes de concesiones de coronaciones canónicas; la pontificia que concede el Sumo Pontífice y se otorga con una frecuencia muy reducida, la diocesana que es aprobada y concedida por el titular de la diócesis a la que pertenece la imagen – Inicialmente el obispo sólo tenía la iniciativa, declarando la coronación el Capítulo de San Pedro. Juan Pablo II agilizó el trámite otorgando la competencia al Ordinario de Lugar. – y la litúrgica, que no necesita de permiso alguno, que la realiza cualquier eclesiástico y puede llegar a ser elevada al rango de Canónica Diocesana.

Una corona que, en el caso de la Reina de Capuchinos, nace de la creatividad de Manuel Valera Pérez, uno de los más prestigiosos orfebres del actual panorama del arte cofrade y un fijo en este tipo de lides, que ha concebido una presea en la que priman los aspectos simbólicos, destacando el uso del cristal y su dimensión iconográfica, en la que la figura de San Rafael Arcángel, custodio de la ciudad y siempre presente en el altar itinerante desde el que la Reina de Capuchinos derrama su esencia cada Miércoles Santo, ocupa un lugar de privilegio, así como la Paloma de Pentecostésrepresentación del Espíritu Santo. Su inspiración se remite a las tendencias actuales en geometría fractal, dialogando con un lenguaje profundamente barroco en ornamentación y pequeña imaginería. El otro diseño sometido a la valoración de los hermanos era una presea de inspiración antequerana.

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