Al igual que ocurriera el pasado año, Rafalito Cuaresma observaba con cierta preocupación el pronóstico meteorológico para la jornada de hoy. Sufriendo en la distancia por si se estuvieran mojando mucho los romeros que este fin de semana subían hasta el Cerro del Cabezo, romería que abre el calendario de Glorias cada año, sin embargo, empezaba a disfrutar viendo cómo la tarde de este sábado parecía disipar las nubes de lluvia que amenazaban nuestra ciudad.
Porque esta tarde de sábado era el preliminar a la noche en que se pregonaría a los cuatro vientos de Córdoba el Tiempo de las Glorias de las hermandades de la provincia.
En esta ocasión había que dirigir sus pasos, y los de su eterna acompañante Esperanza hasta la calle de Jesús y María, pues es el Teatro Góngora el escenario elegido, con gran acierto, para declamar desde su estrado procesiones, romerías y veneraciones a Vírgenes, a San Álvaro y al Arcángel Custodio.
La noche se presenta fresca, por lo que a la chaquetita apretá hay que sumarle un “tres cuartos” verde cacería para no perder el aire silvestre de los campos.
Desde los últimos días de octubre pasado, cuando fueron presentados pregoneros y cartelistas, nuestro amigo sabe que el encargo de pregonar las Glorias de 2022 había recaído sobre Antonio Navarro Calero. Él es quien, a través de sus vivencias y recuerdos, de sus versos y prosas, nos hará acercarnos al tiempo que viene.
Cofrade de la Hermandad de Ntra. Sra. de Villaviciosa de la que ha sido hermano mayor entre los años 1994 y 2002 y actualmente es vice-hermano mayor. Además, es hermano del Císter y del Calvario.
Teatro con menos de media entrada que ha contado con la asistencia de autoridades como Jose Mª Bellido, Marián Aguilar Rider, Andrés Lorite o Jose Ramirez del Río, junto a la Presidenta de la Agrupación de Cofradías, Olga Caballero.
El acto comenzó con el concierto de la Banda de la Esperanza, que ha interpretado El Corpus (Braulio Uralde Bringas), Virgen del Socorro (Enrique Báez Centella), El cielo de Capuchinos (Jesús Espinosa de los Monteros), Gloria de Córdoba (Rubén Jordán Flores) e Himno a la Virgen del Carmen, de Luis Bedmar Encinas, a quien se ha recordado por su reciente fallecimiento; su hijo Jaime Bedmar ha recibido el homenaje de la Agrupación de Cofradías en nombre de la familia.
Tras el recital musical, se ha procedido a desvelar y presentar el Cartel de las Glorias de Córdoba 2022; obra que ha corrido a cargo de Jesús Zurita. Obra pictórica que refleja la belleza de la mujer cordobesa que porta una Imagen de la Virgen de Villaviciosa. Obra que merece mención aparte en publicación propia.
En un escenario solo adornado con un pequeño altar para una imagen pictórica de la Virgen de la Fuensanta, el Cartel desvelado y sendos pendones de la Agrupación y de San Rafael, el pregonero ha sido presentado por el también miembro de la Hermandad de Villaviciosa Martín Pedregosa Jiménez.
Tras la sentida y cariñosa presentación del pregonero, Antonio Navarro Calero ha comenzado a desgranar, más que recuerdos y vivencias, datos históricos sobre las devociones marianas de Córdoba.
Con una plegaria al Altísimo comienza a llamar a los cordobeses a la Gloria tras la Pasión y Muerte, ahora que el Señor ha resucitado.
Con un recuerdo a la Comunidad de religiosas que vivía en el lugar en que hoy pregona las Glorias de María, agradece al presentador, autoridades, familia y asistentes la presencia.
Con un ritmo excesivamente rápido en la declamación, el pregonero pasa momentáneamente a su infancia y a sus vivencias iniciales en la devoción mariana, haciéndose preguntas a sí mismo que ya nacieron en aquellos días sobre la inexistencia en la ciudad de una hermandad de la Virgen de la Cabeza, o sobre Imágenes Marianas ya desaparecidas.
Nacido a lo cofrade por la devoción a María. No solo por la devoción pasionista, sino también por la devoción a Linares, Villaviciosa o Remedios.
Dentro de su retahíla de datos históricos pasados, el pregonero aprovecha para realizar un alegato a la importancia de las Hermandades de Gloria, algunas germen de actuales Hermandades de Penitencia y germen de la idiosincrasia cordobesa. Momento aprovechado para dirigirse a las autoridades ante las exigencias impuestas de llamar culturales a nuestros actos cultuales, a nuestras Imágenes representaciones y desvestir de religiosidad para cubrir de laicidad a algo creado hace siglos por laicos; ya desde el siglo XIII, época de gran florecimiento devocional mariano en nuestra tierra.
Salpicando el pregón con algún momento poético, el ritmo del pregón no ha permitido en ningún momento la respuesta de los asistentes en forma de aplauso. Sólo en el recuerdo de lo sufrido en la pandemia, verso dedicado a la Enfermera Celestial, verso que ha tocado la fibra sensible de quienes asistían a la lección magistral en que el pregón se ha convertido.
Y así, desde una posición alejada de la intimidad o la vivencia, el pregonero ha realizado un análisis histórico y antropológico sobre las distintas devociones marianas y sus hermandades. Y como tal análisis, inmejorable. Devoción, historia, auge y/o declive y su ubicación en nuestra ciudad. Y así siguiendo un itinerario temporal en el calendario de cada año.
Sin dejar atrás ninguna devoción de Gloria, ha llegado el momento de pedir a los cofrades que no se midan sólo por sus narcisismos y sus opiniones, y se acerquen más a la Eucaristía; para con este último alegato a la conciencia del cofrade de Hermandad de Penitencia llegar al fin de la disertación.
Cuando sonaban los últimos sones del Himno Nacional, el teatro ha comenzado a vaciarse. Rafalito y Esperanza vuelven a sus casas en silencio, esperando aún el Pregón de las Glorias. Y viviendo sus recuerdos de las Glorias, ahora con muchísima más información sobre ellas.





