Advertisements
Córdoba, De Cerca

Antonio Villar: «Me indigna, me enferma, que las cofradías salgan fuera a buscar lo que tienen en casa. Te podría contar muchos secretos respecto a eso pero lo vamos a dejar ahí»

Antonio Villar es uno de los artistas más polifacéticos y prolíficos de los últimos tiempos. Sus obras y diseños preñan toda la geografía cofrade y sus manos visten a imágenes marianas de los cuatro puntos cardinales. Cercano y artista, cofrade y cristiano, Villar es muestra tal y como es, sin matices ni recovecos, ofreciendo su visión sobre asuntos relacionados con la actualidad de sus obras y del arte cofrade en general y desvelando algunos secretos de sus infancia. No pierdan detalle.

«Con seis o siete años me escapé y me fui andando, a esa edad, solo, desde los Jardines de Colón hasta el Cerro para ver a la Encarnación»

– ¿Cuál es su primer recuerdo de índole cofrade?

Tendría seis o siete años, no tendría más. Salía por primera vez la Encarnación del Cerro; sería el año 80 u 81. Yo me enteré por la prensa de que salía una virgen nueva en el Cerro. Yo estaba, el Domingo de Ramos, después de comer con mis padres y mi abuela en los Jardines de Colón, dando un paseo y les dije: «ahora vengo»… y me escapé y me fui andando, a esa edad, solo, desde los Jardines de Colón hasta el Cerro para ver a la Virgen, con lo cual me castigaron yo creo que casi toda la Semana Santa. Nunca lo podré olvidar.

«Mi niñez está vinculada a Fray Ricardo de Córdoba desde que lo conocí»

– ¿Cómo se vivía la Semana Santa en la casa de su niñez?

En casa, sumamente religiosos todos, empezando por la abuela, pero cofrade no era nadie. Mi niñez está vinculada a Fray Ricardo de Córdoba desde que lo conocí con esa edad, 7 u 8 años. Yo vivía ansioso porque llegará el Domingo de Ramos, porque para mí era, como un niño que era, el colofón de estar esperando todo el año. Así lo vivía, pero cofrade, en mi casa, no había nadie.

«Cuando asoma mi Virgen de la Palma por el arco ojival de San Lorenzo me harto de llorar»

– ¿Cuál es el momento más especial de su Semana Santa?

Hay dos momentos muy especiales de la Semana Santa- Cuando llega el Domingo de Ramos, después de la ruta con los alfileres, que se vuelva a producir el milagro de completar toda esa ruta con todas las dolorosas que durante el año mimo y que para mí significan mucho y son importantísimas. Y el segundo, asomar el arco ojival de San Lorenzo mi Virgen de la Palma. Verla salir por la puerta volviéndose a producir ese milagro. Yo, me doy la vuelta y me harto de llorar como si fuera un niño, por muy cansado que esté. Para mí esos dos momentos son los más importantes de la Semana Santa.

«Siempre que se estrena algo para Córdoba, aunque sea una simple cinturilla, me satisface muchísimo, porque es la ciudad donde nací, he crecido, vivo… y creo que me ha dado la gloria como artesano»

– ¿De qué se siente más satisfecho de todo lo realizado en los últimos años?

De lo que me siento muy satisfecho en estos últimos años ha sido de la auténtica constancia de mi taller. Ese minuto a minuto, hora a hora, día a día, semana a semana, mes tras mes y año tras año. La constancia y el haber dejado o estar dejando un patrimonio cofrade no solamente en Córdoba sino a nivel nacional.

– De la larga relación de piezas nacidas de sus manos, recientemente ¿cuáles destacaría, de Córdoba de otras latitudes, para nuestros lectores?

Hay muchos estrenos de estos últimos tiempos pero siempre que se estrena algo para Córdoba, aunque sea una simple cinturilla, me satisface muchísimo, porque es la ciudad donde nací, he crecido, vivo… y creo que me ha dado la gloria como artesano con lo cual, cualquier detalle que haga para cualquier cofradía, sobre todo los estrenos de este año, muy interesantes, me satisfacen. Estoy muy de lleno ahora con el palio del Buen fin de la Hermandad del Descendimiento y de otras latitudes, realizar un manto para una coronación canónica y además con el rango de pontificia es algo muy importante, así que imagínate la ilusión que tengo con vistas al próximo 4 de mayo, con la Soledad de Ciempozuelos para que he hecho manto y saya.

«Cada saya tiene un por qué… algunas son historias muy bonitas y muy tiernas y llegan al alma»

– Cuatro dolorosas cordobesas estrenan sendas sayas suyas, ¿en qué les diría a los devotos y espectadores que se fijen especialmente?

¿En qué pueden fijarse de las cuatro sayas que estrenamos: Palma, Encarnación, Amargura y Rocío y Lágrimas? Pues en el hecho de que están las cuatro diseñadas por la misma persona y ejecutadas por el mismo taller y no tienen absolutamente nada que ver una con la otra, cada una tiene una historia, cada una tiene un estilo, cada una tiene un por qué… algunas son historias muy bonitas y muy tiernas y llegan al alma.

«En junio o en julio se presentarán la bambalina frontal y la trasera ya terminadas del palio del Buen Fin»

– En lo que se pueda desvelar, adelántenos sus próximos proyectos

Bueno ya lo hiciste tú público: el palio del Buen Fin seguirá su curso. No sé si en junio o en julio se presentarán la bambalina frontal y la trasera ya terminadas y continuaremos con los laterales. Además, hay dos hermandades de Córdoba con dos interesantes proyectos y una de ellas un grandísimo e interesante proyecto que supongo que en meses posteriores verán la luz, si Dios quiere. 

«A mí me encantaría que el dinero se quedará en casa, en Córdoba, y creo que en Córdoba las cofradías no necesitan irse a ningún lado»

– ¿Se respeta en Córdoba al artista cordobés, o se sigue buscando fuera lo que existe en casa?

Ahí hemos tocado fondo, porque a mí me indigna que habiendo tantísimos artesanos empezando por la imaginería, la orfebrería, la joyería, la talla y el bordado, incluso el vestir, algunas cofradías se decanten por salir fuera. A mí me encantaría que el dinero se quedará en casa, en Córdoba, y creo que en Córdoba las cofradías no necesitan irse a ningún lado porque gracias a Dios y a su Santa Madre, hay una gran artesanía en Córdoba. A mí me indigna, me enferma, que las cofradías salgan fuera a buscar lo que verdaderamente tienen en casa y pienso que es de muy primerísima calidad pero en todos los sentidos. Te podría contar muchos secretos respecto a eso pero lo vamos a dejar ahí (risas).

«Me siento muy valorado, me siento profeta en mi tierra y además muy querido, que es lo importante»

– ¿Se siente plenamente valorado por las cofradías cordobesas? ¿Se siente profeta en su tierra?

La verdad es que sí, me siento muy valorado, sobre todo por algunas hermandades que son muy mías y que más que cliente, artista, taller son amigos de corazón y amigos de verdad. Siempre me he llevado y me sigo llevando chascos, me sigo llevando sorpresas, es normal, supongo que esto forma parte de todo esto, de la artesanía cofrade. Todo el mundo sabe cómo es el mundo de las cofradías, hay muy pocos amigos de verdad, pero sí es verdad que me siento muy valorado, me siento profeta en mi tierra y además muy querido, que es lo importante.

«El diseño debe evolucionar dentro de una línea clásica que perdure, porque las innovaciones, no te llevan a nada»

– ¿Hacia dónde evoluciona el diseño en cofradías?

Ha ido evolucionando mucho desde los bordados de las Adoratrices, los bordados del siglo XVIII, de las Carmelitas… la verdad es que hay cosas muy interesantes: está el manto de la Nazarena, el manto de la Virgen del Silencio de la Expiración, el manto de las Lágrimas, el manto del Mayor Dolor de San Cayetano, el del Carmen de San Cayetano o El Carmen de Puerta Nueva… En las décadas de los 70 y los 80 hasta los 90, Fray Ricardo de Córdoba impulsó el estilo de diseño barroco cofrade que a todos nos gusta tanto, con un ejemplo muy claro que tenemos con el conjunto íntegro del palio de la Virgen del Rosario. Sí evoluciona porque ahora tenemos muy en primera línea a Rafael de Rueda, que lo está haciendo magníficamente bien. Creo que sí, hay una evolución, pero pienso que todo dentro de una línea clásica que perdure, porque las innovaciones, no te llevan a nada.

«Por mi forma de ser creo que en el vestir desarrolló más mi personalidad creo que me quedo con esa faceta»

– Es usted un artista polifacético, si tuviese que elegir, ¿con qué faceta artística se queda?

Es verdad que soy muy polifacético, he tenido la suerte de tocar muchos palos, desde la priostía, poner flores o montar la candelería o el paso de palio entero, la ejecución de los polleros, en el tema del diseño, del bordado y el vestir. ¿Con qué me quedo? Me quedo con todo, con todo lo que me piden y creo que todos los días se aprenden cosas y seguiré aprendiendo, me quedan muchísimo por aprender. Pero, sí es verdad, que por mi forma de ser creo que en el vestir desarrolló más mi personalidad creo que me quedo con esa faceta.

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies