La Hermandad de la Clemencia de Jerez de la Frontera, ha aprobado el proyecto de techo de paso de palio de María Stma. de Salud y Esperanza, una obra diseñada por el bordador Pedro Palenciano, los trabajos de pintura serán realizados por el artista malagueño Ignacio Rangel de Arias y la talla será realizada por el taller de Hnos. Caballero.
Os adjuntamos el dossier explicativo de las pinturas, el diseño, obra de Palenciano, y una recreación del trabajo concluido, en este enlace:
Como principal peculiaridad el techo estará provisto de dos alturas con una cúpula central en el rompimiento de gloria.
En este majestuoso techo de palio, se despliega una narrativa celestial que encapsula el dogma de la Asunción y la coronación de la Virgen María, guiándonos a través de los estratos espirituales que conectan la tierra con el
cielo.

La idea central podría resumirse en la frase de San Juan Pablo II: “la fe y la razón son como las dos alas con las que el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad». Así pues, en esa contemplación de la verdad, el espectador vería un cielo en su total profundidad, estratificado en varios niveles y rodeados de elementos arquitectónicos destinados a reforzar la perspectiva visual de profundidad:
En el nivel más bajo, entre los cortes celestiales, se encuentran los santos vinculados a la hermandad: a la izquierda, San Benito, símbolo de la tradición monástica y espiritualidad, y a la derecha, San Juan Pablo II, figura contemporánea que representa la continuidad de la fe.
En el epicentro de esta composición, un arcángel se alza, personificando la fe y la Iglesia. Este arcángel se erige como el lazo vital que une la devoción terrenal con la gloria celestial, así como símbolo de que la fe en la Virgen
María como intercesora en la obra redentora de su hijo.
En el nivel superior, Dios padre y Cristo resplandecen en actitud de gloria, portando una corona destinada a la Virgen María. Este acto de coronación se inspira en pasajes bíblicos como Apocalipsis 12:1, donde una mujer coronada de estrellas está asociada al nacimiento de Cristo. Aquí, María se alza como la Reina del Cielo, un honor merecido como Madre de Dios.
La bóveda celestial, poblada por querubines, rodea el nombre de Dios en hebreo, revelando la majestuosidad divina. Este diseño se basa en la visión de Isaías (Isaías 6:2-3), donde los serafines proclaman la santidad de Dios. La glorificación de Dios en la bóveda subraya la trascendencia de la escena. En su conjunto, la pintura simula la asunción y coronación de María a los cielos, fusionando la tradición bíblica con la teología católica. Aunque la asunción no está explícitamente detallada en la Biblia, la devoción mariana y la creencia en su elevación a los cielos son fundamentos esenciales de esta obra. Así, esta pintura se erige como un testimonio visual de la conexión celestial, desde la fe terrenal hasta la gloria celestial, centrado en la figura luminosa de la Virgen María, coronada y elevada, como puente divino entre la humanidad y Dios.





