Esta noche ha tenido lugar la Exaltación a María Stma. de la Candelaria, en la Parroquia de San Francisco y San Eulogio, por parte del hermano de la corporación D. Rafael López Martínez.
Presentado el acto por el hijo de Rafael, José Manuel, hizo que los sentimientos y las emociones se pusieran a flor de piel. Fue el primer compás a una noche preciosa del mismo tono que el paso de la Dolorosa de la hermandad del Huerto.
Rafael, con 38 años a sus espaldas de hermano, esta noche nos ha deleitado con su humildad, que ha sido su bandera cofrade y en su vida personal y familiar, con detalles de toda una vida llena de vivencias en el paso de su Virgen.
Con una entrada espectacular dándole las gracias a su Madre bendita, ya que hace justo un año tuvo un importante accidente profesional, que a todos los que le conocemos nos pellizco el corazón del susto.
El verso sonó a gratitud y amor hacia su Virgen de la Candelaria, con las notas de una guitarra clásica con acordes de marchas procesionales, que hizo aflorar las lágrimas por más de una mejilla, que hizo sonar un primo hermano del exaltador.
Se postró ante Ella y a continuación comenzó su disertación en forma de gratitud a todos aquellos que de alguna manera han estado muy cerca de él. En especial a sus padres y hermana que ya comparten la gloria celestial.
Al igual, que a su mujer e hijo que también tuvo momentos de agradecimiento al inicio de la exaltación.
Después se fue adentrando el pregón en su particular y peculiar Estación de Penitencia en forma de chicotás. En cada una de estas chicotás, tuvo momentos muy importantes con recuerdos hacia los hermanos que refundaron la hermandad, como para aquellos hermanos que vestía la túnica en el reino de los cielos. También tuvo un recuerdo para el autor de la talla D. Antonio Rubio Valverde.
Las chicotás demostraron que el tiempo le da premio a esos hermanos que están en la hermandad sin pedir nada a cambio.
Sus recuerdos en chicotás dejaron momentos en el Compás de San Francisco, calle Feria, Cuesta Luján, Plaza de la Corredera, San Pedro y su vuelta por calle Feria. Dejo destellos de la historia católica con la festividad de la Candelaria el próximo día 2 de febrero o el recuerdo a los Santos Mártires de Córdoba a su paso por San Pedro como segunda capital del mundo en mártires.
Recuerdos en forma de oración todos los días desde que la pandemia hiciera estragos en la sociedad.
Como buen pregonero, tuvo su puntito de gracia, así es él y también dio un par de párrafos en aspectos que no los ve de igual manera que otros, pero siempre con mucha delicadeza, mesura y educación, sin ofender a nadie. No comparte la posición que la hermandad tiene el Domingo de Ramos y hizo hincapié en la celebración del Cincuentenario que el año próximo tendrá la hermandad del Huerto.
Emotivos fueron los párrafos con la música cofrade al son de la guitarra con marchas como Candelaria, Campanilleros, Bajo tu Amparo o La Madrugá. Fueron lances como él dice como la bambalina del palio de la Candelaria, estremecedores y sublimes.
Terminó dando de nuevo las gracias a su mujer e hijo con momentos entrañables, que volvieron a erizar el vello a los asistentes.
Acabó con otro verso que dejo un olor a perfume del mejor y despidiéndose a lo grande, en formas, tiempo y recuerdos de toda una vida en su hermandad del Huerto y siendo costalero de su Virgen de la Candelaria.
“Me despido de Ti
Esta noche de enero
Nunca pude imaginar
Que te podría exaltar
Mi corazón no para de palpitar
Mi garganta se seca
Mis lágrimas embriagan
Mi amor por Ti
Mi Madre fraternal
Perdóname si no supe alabar
Tú belleza sin igual
Me despido de Ti
Este humilde hermano
Que fue costalero de orar
Descendencia atada a una columna va
Nazarena a tu vera transita
Pero por un amor sin igual
Se despide este enamorado
De Ti
Candelaria”









