El imaginero hispalense José María Ayala acaba de desvelar la última obra que ha culminado, realizada para el taller de la firma de joyas el Oribe, de Jerez de la Frontera, que ha querido llamar «El Oribito».
Se trata de una imagen realizada en terracota policromada y madera de pino. La nube ha sido plateada con pan de plata de ley y la peana y el orbe dorados al agua con oro metálico alemán. La obra cuenta con una altura de 50cm junto a la nube y se alza sobre una peana ochavada.
Esta imagen se ha llevado a cabo siguiendo las características propias de la escuela de Malinas: frente y cejas altas, cabellos rizados y dorados, sonrisa pronunciada, anatomía simplificada y una tez clara y sin excesos.
La imagen se presenta de forma hierática, sujetando el orbe con su mano izquierda y en actitud de bendecir con la mano derecha. Los cabellos se han potenciado con grandes rizos y ondulaciones propios de esta estética.
El infante reposa levemente sobre su pierna izquierda adelantando la contraria. La imagen se sitúa sobre una nube plateada dotada de gran movimiento, rompiendo así la rigidez y el estatismo de la figura.













