El imaginero Rafael Gata Blanco ha presentado su nueva obra, una imagen de la Virgen María concebida con la advocación de Rosario, de 95 cm de altura realizada en terracota, con brazos de bola articulados, ojos de cristal, pestañas de pelo natural, destinada para una colección particular en Córdoba, en la que se deja traslucir su particular manera de entender la imaginería. El niño también está realizado en terracota.
Una visión que ha quedado evidenciada en obras precedentes, como la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Salud, realizada para la localidad cordobesa de Posadas, su primera dolorosa a tamaño natural para Huelva o el Cristo Coronado de Espinas que tallase para la ciudad de Jaén entre otras obras suyas diseminadas por los cuatro puntos cardinales de la geografía cofrade.





