La Ciudad de Porcuna ha sido escenario de la bendición de la última imagen nacida de la gubia del imaginero sevillano Miguel Cordero Romero, una impactante talla de Santa Cecilia que escapa de la tradicional representación de la Santa romana. «Tanto su pelo, su ropa y su rostro -explica el artista- se han concebido buscando un nexo entre la imaginería y la escultura clásica romana». «Se puede observar un rostro naturalizado recordando más a un rostro humano que a una imagen. Posteriormente el pelo está trabajado atendiendo más a los volúmenes que al detalle del caracol que recuerda a la imaginería del Siglo XVII.
Miguel Cordero Romero nació en Sevilla el 17 de diciembre de 1986 comienza a pintar a óleo con tan sólo 9 años y a descubrir otras técnicas. Adentrándose así, en el apasionante mundo de la pintura. A sus 18 años comienza a centrarse en el modelado y la talla en el bachillerato artístico. Una vez acabado, realizó un curso en el módulo de escultura en piedra en la escuela de Artes y Oficios de Sevilla. Escuela que le descubre los conocimientos básicos de la escultura: desde el vaciado hasta la talla en mármol.
Tras este año, ingresa en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla. Durante esta etapa compagina los estudios con pequeños encargos que le permiten darse a conocer y forjarse así en el profesional y artista que hoy día es. En este período, realiza cursos de escultura, en Florencia (Italia) en la Escuela Michelangelo, así como conferencias, cursos de imaginería y una exposición sobre la mujer en Cajasol en Sevilla.
Una vez terminada la Licenciatura especializándose en la rama de Escultura se dedica de lleno al mundo de la pintura, escultura e imaginería, lleva dos años dedicado sólo a ello. Actualmente se encuentra trabajando para toda España y América del Sur intentando hacerse un hueco en este mundo tan complejo del arte.











