El concierto de Cuaresma de la Hermandad de la Sed de Sevilla, celebrado este viernes en la Parroquia de la Concepción Inmaculada, tuvo un aire de presentaciones en la Cofradía de Nervión. La Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Rosario de Cádiz y la Banda de Cornetas y Tambores de la Escuela de Música Santísimo Cristo de la Sed plantaban su música procesional por primera vez en la Hermandad a la que acompañarán por primera vez el próximo Miércoles Santo, tras el crucificado y abriendo cortejo, respectivamente.
Con un templo totalmente lleno, los hermanos de la Sed tuvieron la oportunidad de escuchar por primera vez a sus nuevas dos bandas, una tan reconocida en Andalucía como es la del Rosario de Cádiz y otras que interpretaba su música por primera vez y que llevará a partir de ahora el nombre de la Sed allá por donde vayan. Comenzó el concierto con los sones de la nueva banda de esta corporación, que interpretó diversas marchas, como «Silencio Blanco», de Julio Vera, que demuestran el potencial de estos jóvenes músicos que acompañarán el próximo Miércoles Santo la cruz de guía de la cofradía.
Seguidamente, el Rosario de Cádiz inundó a la Hermandad de Nervión con su brillante puesta en escena, con más de 140 músicos dentro de la parroquia y con la interpretación de diez marchas que no dejaron indiferente a nadie. Momento destacado fue el estreno de la marcha “Señor de Nervión”, de Francisco Ortiz y Francisco Jesús Serén, dedicada al crucificado, a la hermandad y al propio barrio de Nervión. Una composición plagada de intensidad que causó gran sensación entre el público. En ese instante, y después de la entrega de las partituras a la Cofradía, el hermano mayor José Cataluña le impuso la cruz al banderín de la formación gaditana, quedando a la espera de ese ansiado Miércoles Santo, en el que la banda habrá de demostrar el acierto protagonizado por la Hermandad de la Sed al confiar en la música de la Tacita de Plata, que, a buen seguro, hará que el Cristo de la Sed luzca como nunca.






