Durante los días 24, 25 y 26 de febrero, la Hermandad de María Santísima de la Soledad celebra el tradicional besamanos a su maravillosa dolorosa en la Parroquia de San Lorenzo al que ha acudido nuestro compañero Miguel Ángel Badía para dejar testimonio gráfico con esta excelente crónica gráfica.
La Imagen de N.ª S.ª de la Soledad es, en la actualidad, una escultura de vestir con manos, busto y cabeza labrados en madera, así como el candelero, que está compuesto de ocho listones que arrancan debajo de la cadera hasta una base ovalada. Su medida en altura es de 163 centímetros y tiene las lágrimas de cristal: dos en la mejilla derecha y una en la izquierda.
La Efigie, que recibe culto diario en el altar de la Capilla de los pies de la nave del Evangelio de parroquia de San Lorenzo Mártir de Sevilla, tiene su verdadera dimensión iconográfica en el paso en el que realiza estación a la Catedral el Sábado Santo, ya que se representa a la Virgen María, sola, al pie de la Cruz sobre la que pende el sudario y se apoyan las escaleras, símbolos de la Pasión de Cristo, como está expresado en el Stabat Mater.
A pesar de las restauraciones, la cabeza y rostro conservan rasgos arcaicos comunes a las imágenes marianas esculpidas hacia la mitad del siglo XVI en el entorno del antiguo Reino de Sevilla, es decir el carácter frontal,
la expresión hierática, la caída de párpados y la presencia de un cuello sin anatomizar, de los llamados de tambor.
Debido a la antigüedad de la Imagen es lógico suponer que ha sufrido numerosas intervenciones, siendo la de mayor envergadura la sufrida en el momento en que se mutiló la Efigie original para la colocación de un candelero y brazos articulados, para poder ser vestida más cómodamente. No es posible datar este hecho, pues pudo suceder bien en torno a 1568 o bien posteriormente.





