La Festividad de los Fieles Difuntos implica que las imágenes marianas de nuestra geografía se vistan de luto, simbolizando así el pesar por las ánimas de los fieles que partieron al reino de los cielos.
La Virgen de la Paz y Esperanza del municipio cordobés de Nueva Carteya ya se encuentra ataviada de riguroso luto, vestida por Juan Jiménez de forma elegante y cuidada.
Vestida en la víspera de todos los Santos, luce el terno completo en terciopelo negro con bordados mecánicos, en el cenefón del manto así como la saya, que donaron un grupo de hermanos hace 6 años a la Santísima Virgen y que confeccionó Antonia González Luque.
Para la ocasión la dolorosa estrena un magnífico tocado de encaje de Bruselas y punto de agujas de principios del siglo XlX así como el pañuelo de encaje Bruselas.













