Asunción de Cantillana y los medios

Aunque para muchos es la Virgen de Agosto, —cada vez nos van ganando terreno los ateos, agnósticos y demás pandillas— para los que creemos el 15 de este mes es una de las jornadas más grandes de todo el año. El Día de la Asunción no pocas ciudades celebran a su patrona, y es tal la cantidad de actos que si echamos manos del calendario en Andalucía observamos que numerosos pueblos festejan a lo grande el día en el que la Virgen María subió a los cielos en cuerpo y alma.

Para ver cuántas procesiones se celebran basta con mirar en internet o acercarnos a comprar el periódico de la zona que seguramente contendrá información relativa a las imágenes que salen en procesión el citado día. Como es obvio, los rotativos de Almería escribirán sobre la Virgen del Mar o los de Jaén harán lo propio con la Virgen de la Antigua que, aunque no es patrona de la ciudad, es llevada por la curia por el interior de las naves catedralicias, ya que es patrona del cabildo. En Sevilla las miradas se dirigirán hacia la Virgen de los Reyes aunque también será destacable la presencia de las Vírgenes dormidas que se exponen en Santa Rosalía, el Pozo Santo y el Santo Ángel. Aunque no son las únicas de esta tipología existentes en la ciudad, sí son las que se muestran para la veneración del pueblo.

Y en contraposición con las que aparecen en diversos órganos que difunden la devoción a la imagen, emergen otras que, aunque no cuentan con la misma presencia en los medios, también reciben miles de oraciones y se convierten en citas ineludibles para la mayoría. Cuando se habla de Cantillana y de la devoción a sus imágenes más destacables parecen estar marcados dos caminos bien diferenciados: los que alaban la explosión de los devotos ante la Asunción o la Pastora y los que critican el sentir con el que se viven estas dos fiestas —algunos de los cuales nunca han pisado esta tierra—.

Poca presencia tiene en los medios la procesión que el 15 de agosto concentrará a miles de fieles en torno a la Virgen de la Asunción si la comparamos con la cantidad de público que asiste a una de las citas más importantes de toda Andalucía. No aparecerán en las televisiones reporteros hablando sobre lo que una de las noches más hermosas del año significa para el pueblo ni comentarán la cantidad de autobuses que cada año aumenta convirtiendo Cantillana en un foco devocional como pocos pueden imaginar.

Pero con la llegada de las nuevas tecnologías estas paredes se han derribado. Ahora la devoción a la imagen ha trascendido todos los límites. Antes asistíamos a lo que nos querían contar, pero ahora uno puede acceder a internet y asistir virtualmente a sus cultos, ver la procesión y descubrir una de las grandes citas donde se desbordan los sentimientos cuando Ella cruza el dintel de la parroquia. Puede que todavía quede mucho para que se haga justicia con el 15 de agosto en Cantillana y la escasa información que de este día ofrecen los medios, pero no hay duda de que el pueblo es quien manda y basta con el cariño que le profesan cada año sus devotos, los cuales crecen a un ritmo inusitado.