La Hermandad de las Siete Palabras de Sevilla ha visto enriquecido su patrimonio musical merced a la composición de una nueva marcha procesional dedicada a su titular mariana, la Virgen de la Cabeza.
La marcha, que se titula «Azahar de San Vicente», ha sido compuesta por Andrés Martos Calles, quien fuera Teniente Coronel de la Banda de la Guardia Civil de Valdemoro y entre los años 1996 al 2004 Director de la Banda y Música del Batallón del Mando Regional Sur en Sevilla, continuadora de la mítica “Soria 9”.
Se trata de una marcha que, si todo hubiera transcurrido como debería, se habría estrenado el pasado Miércoles Santo tras el palio de la Virgen de la Cabeza. Además, como aspecto destacable, tiene evocaciones al «Himno de la Guardia Civil», con la que la corporación hispalense posee estrechos lazos.
Sobre el mencionado Himno de la Guardia Civil, allá por 1916, Sor Asunción García Sierra, compone una letra que se convertiría en el “Himno Escolar de la Guardia Civil” con música del maestro Don Ildefonso Moreno Carrillo, músico mayor contratado. Más tarde el Teniente Coronel don José osuna, da al himno un aspecto más profesional y militar, conservando los versos originales y su música, con nueva letra, interpretándose por vez primera el 19 de diciembre de 1922, convirtiéndose en el himno oficial del cuerpo.
Andrés Martos, nacido en el jienense municipio de Villargordo, ingresa como voluntario en la Música del Ministerio del Ejército en Madrid, mientras finaliza sus estudios en el Conservatorio de Madrid, donde completa sus estudios en Composición y Dirección. Dirigió las bandas de la Cruz Roja, la del Cuartel General del Ejército, actuando en Westfalia para la OTAN, siendo el autor del Himno del Ejército Europeo (Eurocuerpo), de la Banda inmemorial del Rey, nº 1, la Banda y Música del Batallón del Mando Regional Sur de Sevilla, antigua Soria 9 y la Banda de la Guardia Civil de Valdemoro en Madrid donde se jubila como Teniente Coronel.
Ha compuesto diversas, obras, como “Entrada en Campana” (1997), “Ingenieros de la Paz” (1999) dedicada a la Cofradía del Porvenir, “Lágrimas de Soledad” (1999) a la Soledad de San Buenaventura, “Refugium Peccatorum” (1999) a la virgen del Refugio de San Bernardo, “San Juan Evangelista” (1999) a la Cofradía de la Sed de Nervión, “Virgen de la Angustia” (2000) a la Cofradía de los Estudiantes, “Madre de la Esperanza de Triana” (2001) a la dolorosa trianera y “Virgen del Plantinar” (2002) a la Cofradía del Sol.





