Con la mirada puesta en la noche del próximo martes santo, la “coral baezana” y la orquesta sinfónica, han comenzado los ensayos del miserere que Miguel Hilarión de Eslava compusiera para la S.I. Catedral de la Natividad de Nuestra Señora de Baeza y que tras dos años silenciado, volverá a vibrar en el corazón de los baezanos.
Se trata de una de las citas más esperadas de la Semana Santa de Baeza, congregando cada año a decenas de visitantes llegados desde diferentes lugares de la geografía, además del apoyo incondicional de los ciudadanos de Baeza, los cuales nunca se han resignado a que se perdiera la interpretación del salmo 50, pese a la vicisitudes históricas que se han producido a lo largo del tiempo.
Y nuevamente Baeza, ha querido que su miserere volviera a sonar en su templo mayor comenzando los ensayos del mismo. En las próximas semanas, más de un centenar de ciudadanos, además de solistas y músicos se darán cita en las noches cuadragesimales, para que cuando suenen las primeras notas de «Christus factus«, las lágrimas invadan los ojos de los presentes al ver que esta joya musical volvió a sonar en la ciudad patrimonio mundial.
Todo ello será bajo la dirección del maestro D. Juan de Dios Robles, quien de lunes a jueves y por cuerdas, dirigirá los ensayos con precisión y buen hacer. Los ensayos, que tradicionalmente comenzaban el miércoles de ceniza, se han adelantado este año en el calendario, con el objeto de ser más previsores frente a la situación sanitaria del momento, llevándose a cabo los mismos en un sitio más amplio.
Cabe destacar, la respuesta favorable de los componentes de la coral baezana, quienes ante la llamada, no han dudado un momento en coger sus partituras, para que el miserere vuelva a sonar en Baeza.





