Burladero | El rugido de Roma

Estimado, amable y fiel lector. Habemus Papam. Sé que seguramente estará usted contaminado de escuchar estas dos palabras y el torbellino informativo que le acompaña, pero la ocasión merecía repetirlo una vez más.

El Espíritu Santo nos ha dado una grata sorpresa. León XIV tiene cara de buena gente, y su labor pastoral y misionera así lo corroboran. Tenemos un pontífice joven, comprometido y con mucha serenidad, algo vital para calmar las tempestades bélicas y mundanas que nos rodean.

Y más allá de la elección, que ya es noticia de por sí como hemos corroborado durante toda la semana en cualquier cadena de televisión (los mismos canales que tienen reticencias de publicar cualquier información de cariz religioso y/o cofrade), cabe destacar todo lo que ha rodeado y va a rodear al nuevo pontífice en el inicio de su ministerio petrino.

Primeramente hemos de quitarnos el sombrero con la impecable emisión en abierto de todo el cónclave por parte del Vaticano, con una realización y fotografía absolutamente maravillosa y dejando imágenes espectaculares como ese dron sobrevolando la fachada de la Basílica de San Pedro mientras el nuevo papa hablaba a los fieles desde el balcón.

También ha sido protagonista, cómo no, nuestro arzobispo, a quien conocemos cariñosamente como Angelito Coronaciones. El hombre, tan tímido y poco dado a los medios, ha desfilado por todos y cada uno de los programas de televisión y emisoras de radio que imaginamos han solicitado sus declaraciones al hilo de la elección del nuevo sucesor de San Pedro.

Cierto es que León XIV ha pasado por Sevilla alguna que otra vez, y durante las visitas probó las yemas de San Leandro y las torrijas de las monjas del Monasterio de la Encarnación de la Plaza Virgen de los Reyes.

Y lo más importante, vamos al pastel. En unos días el pontífice rezará ante una de las imágenes más sobrecogedoras del barroco sevillano, el Cristo de la Expiración, o lo que es lo mismo, el Cachorro de Triana.

El imponente crucificado y la Virgen de la Esperanza de Málaga desfilarán ante el papa el sábado próximo, 17 de mayo, a partir de las 14:00 horas.

El recorrido se iniciará en Piazza Celimontana y tendrá una longitud de 3,75 kilómetros.

Será un acto histórico y sin precedentes para nuestras cofradías, pero también para los romanos y, por supuesto, para León XIV.

De hecho el papa Francisco esperaba esta cita con expectación ante la posibilidad de ver de cerca al Cachorro, una imagen que le impresionó desde el primer momento.

Quizás le ocurra lo mismo al nuevo obispo de Roma, y quién sabe si será un primer paso para que un papa visite Sevilla en Semana Santa, algo que sería sin duda el impulso hacia nuestras hermandades a nivel internacional.

Veremos si el Santo Padre ruge como los leones en la sabana cuando se postre ante uno de los mejores crucificados de nuestra tierra. Pase una fabulosa semana.