Burladero | Fecha de caducidad

Estimado, amable y fiel lector. Ruego me disculpe por mi ausencia en nuestro encuentro semanal de los viernes, que tanto nos gusta compartir juntos.

Precisamente hace siete días de otro momento digno de ser vivido en compañía, como así ocurrió. Los Javieres congregaron a una importante multitud a lo largo del itinerario hasta su nueva sede y, cómo no, a las puertas del Sagrado Corazón donde se encontraba un servidor.

Una vez finalizado el acto externo, llegaba la hora de los discursos en el presbiterio del altar mayor del extenso templo, donde se hallaba la plana mayor de la curia morada hispalense. Y cómo no, él se va a perder una foto y un sarao de postureo, nuestro medallita favorito y presidente del consejo de hermandades, Paco Vélez.

El hombre intenta reivindicarse, pero como indica el título del artículo, es una figura, o figurante, más chuchurrío que las pasas. En esta ocasión volvió a dar el campanazo bautizando a la Virgen de Gracia y Amparo como Nuestra Señora de Esperanza y Amparo. Dí que sí Paco, que en Sevilla estamos huérfanos de esperanza y siempre viene bien un poquito más. Qué barbaridad.

Pero hablando de personas, instituciones (como el consejo o los propios canónigos) o modelos caducos, quizás es momento de señalar uno de los formatos cofrades que más éxito han tenido en los últimos 20 años. Y sí, hablo sin lugar a dudas de Círculo de Pasión en la calle Sierpes.

Este compendio de exposiciones que organiza cada año el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla reúne a miles de sevillanos en su sede cultural. El éxito de cada muestra está más que acreditado, pero, como todo en la vida, puede llegar a cansar.

Este año estrena el cartel expositivo la Hermandad de San Esteban, con elementos patrimoniales como el frontal del paso del Señor, las figuras secundarias del misterio, el palio de la Virgen de los Desamparados o las clámides del Señor de la Salud y Buen Viaje.

Más allá del esplendor expuesto y de la oportunidad de conocer detalles de las cofradías sevillanas que pasan desapercibidos, cabe preguntarse: ¿Está ya amortizado Círculo de Pasión? ¿Es necesario darle una vuelta después de dos décadas?

La humilde opinión de Legatus es que sí, pues poco a nada sorprende en las salas del Mercantil donde cada invierno y Cuaresma se muestran sayas, mantos, cruces de guía, faroles o pasos de palio. Es un privilegio verlo, desde luego, pero ya no ilusiona como antes, se ha convertido en una cita previsible y repetitiva.

¿Qué piensa usted, querido lector? ¿Es necesario replantearse un nuevo proyecto cofrade que marque el tiempo de espera para los días del gozo?

Ahí dejo la pregunta hasta nuestra próxima cita en la que podremos el epílogo a este enero interminable. Hasta entonces, sea feliz y pase buena semana.