Burladero | Stop nazarenos

Estimado, amable y fiel lector, por más que pasen los años, la Cuaresma no deja de sorprender con unos giros de guión a la altura del mismísimo Steven Spielberg en “Tiburón”, su obra maestra.

Yo tenía claro que el nivel de credibilidad de la prensa sevillana era tan alto como el de las cadenas guardianas de la catedral, pero cuando se trata de una noticia que de noticiosa no tiene absolutamente nada, créame que pueden hacerlo aún peor.

El ejemplo más evidente se ha constatado estos días con la Hermandad de la Sed, una de las corporaciones que más ha aumentado su cortejo en los últimos años.

La junta de gobierno de la cofradía de Nervión ha decidido limitar el cortejo de nazarenos de la Virgen de Consolación, su titular mariana.

La medida ha sobrevolado el universo mediático local, regional y hasta nacional, habiendo cubierto noticias incluso en diarios generalistas que se leen en Sevilla, Burgos o Tenerife.

La cuestión es… ¿Por qué? ¿Qué tiene de extraño o anormal? Sinceramente no encuentro la respuesta.

Esta corporación no ha hecho más que reorganizar su Estación de Penitencia según sus necesidades, algo que ha ocurrido en muchas hermandades a lo largo de los años.

¿O acaso no regula la Vera Cruz su cortejo con el tramo único de cirios de los Caballeros Veinticuatro en el Señor?

¿Y la Hermandad del Silencio no tiene plenamente estructurado y limitado su cortejo con el tiempo que transcurre entre la admisión de un hermano y su salida como nazareno?

Parece además que flaquea la memoria de muchos cofrades que han olvidado los años en los que la Macarena, el Gran Poder o la Esperanza de Triana intentaban equilibrar sus cortejos creando un número tope de tramos en el Señor o la Virgen, según la necesidad del momento.

La autorregulación de las procesiones en Sevilla no son una novedad, pero sí es un tema de actualidad por los excesos de nazarenos en determinadas cofradías.

No obstante, amado lector, aún no ha llegado el día de los temidos “números clausus”, aunque irremediablemente han de venir para vallar un campo libre de ataduras hasta la fecha.