Córdoba

«Cada día es Viernes Santo en el Campo de la Verdad»: el maravilloso mensaje a los hermanos del Descendimiento del Padre Florencio Muñoz, costalero del Buen Fin

«Me dirijo vosotros, los que desde pequeño me habéis enseñado lo que es el amor los que desde pequeño habéis sembrado en mí esperanza los que desde pequeño me habéis enseñado a vivir la vida con entrega ilusión. Vosotros los que me esperabais en vuestra humilde pero gran capilla. Humilde porque llevaba la fragancia del Campo de la Verdad, pero grande porque en ellas recogíais el amor de un barrio…»

Así comienza el emotivo mensaje que el padre Florencio Muñoz, costaleros del paso de palio de la Virgen del Buen Fin, ha querido dedicar a sus hermanos del Descendimiento con motivo de la llegada de este viernes Santo triste, desolado y singular. Un emotivo mensaje en el que asegura que si le preguntasen qué es el hermano del Descendimiento reconoce que «faltarían las palabras», lo cual no es impedimento para que relate lo que siente que sus hermanos son para él, «el motivo de mi vida, aquellos que nunca se van de mi pensamiento, aquellos que no se van del corazón, aquellos que se me vienen en primer lugar al contemplar mi bendito barrio».

«Vosotros sois -prosigue- los que hacéis que yo no espere año tras año un viernes Santo, porque para mí, para vuestro barrio, cada día es un Viernes Santo… Un Viernes en el que salís al encuentro de cada vecino mayor, enfermo… de cada familia humilde, de los niños, de los jóvenes… del más necesitado». Un emocionante mensaje que trasciende de una mera salida procesional para profundizar en la autenticidad de las hermandades, en lo que realmente significa ser cofrade y formar parte de un grupo humano como una corporación penitencial o letifica. Un mensaje imprescindible que hoy más que nunca es necesario escuchar.