«Muchos son los hermanos de los Dolores que nos dejaron y están ya junto a Nuestra Madre. Pero este año ha sido especialmente doloroso por la pérdida de aquellos que dejaron un sello eterno en nuestra hermandad. Por nuestro querido capataz, nuestro hermano fundador Fray Ricardo… y tantos otros que se nos vienen a la memoria. Por todos los difuntos de la Hermandad de los Dolores, va hoy este recuerdo. Que Ella os guarde siempre».
Este ha sido, a las puertas de este tristemente singular Viernes Santo, el emotivo mensaje que la hermandad de la Virgen de los Dolores de Alcolea ha dedicado a dos personajes esenciales en su historia fallecidos recientemente, José Miguel Poveda y Fray Ricardo de Córdoba. Dos figuras insustituibles que han dejado tras sí un vacío imposible de ocupar y cuyos nombres están escritos con letras de oro en la memoria colectiva de sus hermanos.
Sendas pérdidas auqe a buen seguro hubieran merecido un hermoso homenaje con motivo de la salida procesional de la bellísima dolorosa de Buiza por las calles de su barriada; homenaje que tendrá que esperar, lo que no ha impedido este hermoso instante en su honor y que el recuerdo permanezca latente para siempre en el alma de los hermanos de la corporación y en el de todos aquellos que tuvieron la fortuna de compartir camino con ellos.





