A ellos se les llena la boca con su cofradía, llevan la imagen de su Virgen de salvapantallas en el móvil, camiseta con un lema contundente y al entrar en su casa el cuadro de Cristo y la Virgen no pueden faltar, se parten el pecho por su hermandad, al menos eso creen pero lo único que hacen es portar imágenes para «limpiar sus pecados». Esos que se creen que por ir enchaquetados y llevar el medallón al cuello están haciendo hermandad y después radicalizan con temas sociales y preocupantes para los más humildes, la comprensión brilla por su ausencia. Les encanta llevar pines en el pecho, da igual al acto que vayan, es colocarse la chaqueta y no pueden faltar, además que los coleccionan cual viajante colecciona servilletas de los restaurantes donde comen. Suelen intentar hacer ver su poder adquisitivo, pero humildad y caridad más bien poca.
Estos, precisamente estos, son los primeros en desaparecer de la hermandad tras la Semana Santa pero eso si, los verás en el Rocio y romería del pueblo, en las ferias y verbenas y oye hasta te parecerá que están al tanto de todo y quieren a su hermandad como nadie. Se van de veraneo, de viaje y todo lo que les surja, todo menos aparecer por la casa hermandad, por que claro, el trabajo y la familia son lo primero (entiéndase la ironía)… y así llegamos a la próxima cuaresma. Eso si, mientra pague su cuota.
Este gremio tiene su homónimo músico cofrade. Aquellos que se parten el pecho, bueno las manos o los labios tocando por su banda y lo que hacen es aparecer cuatros ensayos mal contados, sabiendo que a causa de las limitaciones de la misma, esta no se puede permitirse echarlos. Que se creen que por llevar el Cd todo el día en el coche están haciendo compañerismo y no aparecen por una reunión de su banda, por cierto, en el coche a todo volumen y pegando carreras por su pueblo. Que en los conciertos y procesiones hacen como que se esfuerzan tocando para hacerse sus fotos, su postureo y después, siempre van a llave cambiada… cuando tocan si es que tocan.
También están los que hacen como que quieren tener una buena relación con las hermandades con las cuales su banda tiene firmado contrato. Lo hacen colaborando con rifas, venta de lotería e incluso en merchandising. Un paso más allá está el asistir a actos de la cofradía, colaborar en la vida activa de la misma e incluso hay quienes se hacen hermanos de esta…y luego la banda o la cofradía rompen relaciones y si te he visto no me acuerdo. Y entonces toca buscar otra que les de calor, que les de cariño y el dinero que piden, o no, ya veremos lo que cobramos.
Y entonces el capillita y el bandero se cruzan, se dan los teléfonos y se siguen en redes sociales, que bien habla el de su banda, el otro de su hermandad y claro, ahora también a la viceversa ya que es la banda que va a ir tras su Cristo o Virgen y es la hermandad que a confiado en su banda. No hay marcha que no compartan, no hay vídeo que el no le de a me gusta, máximo cuando en este se puede ver el imponente paso andando al son de la música, cosa importante, que el paso se mueva bien.
Y resulta que el que más sincero se muestra hacia lo suyo, hacia su banda, de espaldas las da bien dadas faltando el respeto a los suyos. Y quien cuando va por ahí hablando con la boca bien grande de su cofradía, sale de nazareno en la hermandad equivocada y tras deshacerse del hábito, se engomina bien el pelo y a la caza con unas cuantas cervezas.





