La Chicotá de Nandel, 💙 Opinión

Celestiales

Dura semana para Córdoba y Sevilla. Dura. Hay personas que conocía que han dejado este mundo. Podemos hablar del mundo en sí, pero yo prefiero que sigan vivos para mí, para nosotros, en el mundo más sentimental, el cofrade, y es el que precisamente más vivos en el recuerdo puede que los mantenga para siempre.

Sevilla ha quedado huérfana de trovador, que ya van quedando pocos. Hoy únicamente parece que se tenga importancia cuando se critique, cuando se haga notar uno en lo malo, pero los trovadores no tienen sitio, aunque Sevilla de vez en cuando pone a cada uno en su lugar, entre los que se encuentra El Teatro de la Maestranza. Ahí, ahí es donde conocieron muchos al trovador que es Rafa Serna, y digo es, porque lo seguirá siendo, ya que seguirá gracias a las redes sociales pregonando a las generaciones venideras.

Como bien ha dicho su hijo, que hasta un torero le ha dejado Rafa a la ciudad de Sevilla, se ha ido un cofrade y rociero, un buen padre, una persona fantástica y que espero que siga viva, gracias por tanto Rafa, gracias por todo, aunque quien ahora empiece o se interese por tu música, tus pregones o exaltaciones, irá descubriendo si cabe a un mayor trovador.

Nuestra tierra, Córdoba, tan especial para sus cosas al igual que Sevilla, ha perdido también a dos muy buenas personas, grandes cofrades, cuyo sello ha de recordarse por el bien de todos, por el ejemplo imborrable.

Chopo, gran escudero de su capataz Lorenzo de Juan, y un amante de su Reina, de su Cristo de la Buena Muerte, que nos dejaba y las redes sociales daban constancia de las muestras de amor carillo, pena, y quizá algún arrepentimiento de no haberle dicho cuanto lo queríamos, cuanto se le debía a un gran corazón como el suyo dentro de las puñaladas de este mundo, como la que le dieron a su maestro, y por correlatividad a todos como él, que tanto amaban a su Madre. Chopo no pudo despedirse de Ella siendo sus pies, ahora, Chopo, será su todo, pues eso es lo que su Reina era para él, todo, al igual que su Hermandad, sus hermanos, sus amigos.

También, nos ha dejado Fernando, Fernando Rodríguez. La enfermedad esa que hace que se borre el ayer, se haga difícil el ahora, y muy gris el mañana, nos lo arrebata, pero cosas de la vida, él ya no recordaba quienes éramos, y sin embargo, muchos que ya no teníamos la suerte de verlo en la Hermandad, bien porque él ya no iba, o que nosotros tampoco, y aunque no nos recordaba, nosotros siempre lo teníamos presente en nuestros mejores recuerdos de Hermandad, con sus libros, papeles, sus cuentas… Esas que ahora habría que ajustarle a alguno.

Hoy no era día de artículo cofrade, más bien humano, que es a veces más justo, a cada uno lo suyo, y a estas personas le debemos que la Semana Santa siga viva, a veces, ratoncitos de ojos brillosos entre tanta vívora.

Rafa Serna, en un piano celestial, por bulerías y por celestiales entonará una letra, que luego será pregón. Chopo seguirá con sus costal, con su abrazo como muleta de gran maestro, sonrisa reconfortante, y Fernando se encargará que todo vaya correcto, se haga en momento, forma y hora, y que todas las cuentas cuadren.

Visto lo visto Fernando, te vas, y es mejor que no sepas lo que ocurre a tu alrededor, no esperes más que el cariño que te llevas, los nombramientos son para otros, no tendrás el tuyo, porque tú, eras buena persona.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup