Córdoba, Portada

Concluyen los trabajos de restauración en la Iglesia de Santiago tras el fuego intencionado provocado en diciembre

La Hermandad de las Penas de Santiago ha difundido unas instantáneas con el resultado de los trabajos de restauración de la puerta principal de la Parroquia tras los deleznables sucesos acaecidos el pasado mes de diciembre, cuando la propia hermandad explicó, mediante un comunicado difundido a través de sus medios oficiales de información, que la madrugada del 16 de diciembre se producía un incendio intencionado en la puerta principal de la parroquia de la calle Ronquillo Briceño que afectaba tanto a la puerta como a la fachada y el arco ojival del templo fernandino teniendo que intervenir el cuerpo de bomberos.

Como consecuencia de ello en las primeras horas de la mañana se encontraron restos carbonizados en el coro de la parroquia y una densa nube de humo negro en el interior del templo que fue descubierto por los trabajadores que estaban realizando labores de conservación en la techumbre del templo. No obstante, la corporación quiso aclarar que los titulares de la cofradía, que se encontraban en el interior de la Capilla del Sagrario a causa de las obras de conservación, no mostraban ningún daño, y tan sólo se percibía un fuerte olor en las vestimentas de los titulares por lo que fueron cambiados los ternos.

La hermandad condenó públicamente este acto vandálico contra su sede canónica, uno de los templos fernandinos más importantes de la ciudad así como los ataques perpetrados en los últimos tiempos contra la Iglesia y las hermandades de toda Andalucía.

No es esta la primera vez que la corporación de la calle del Sol se ve afectada por un incendio, si bien en esta ocasión sin graves consecuencias, al contrario de lo ocurrido en 1979, precisamente en el mes de diciembre cuando se produjo un grave incendio en la Parroquia de Santiago que redujo por completo a cenizas el paso del Santo Cristo y los respiraderos del entonces nuevo paso palio.

El triste suceso requirió de la restauración de las imágenes de la Virgen y el amado discípulo – labor acometida por el sevillano Juan Ventura – que habían sufrido algunos daños. El estado en que quedó el templo, obligó a la cofradía a trasladarse a la cercana Parroquia de San Pedro y a hacer enormes esfuerzos que le permitieran estar presentes en la jornada del Domingo de Ramos de 1980.

Para esa ocasión y por fortuna, la corporación contó con la cesión de parihuelas, cedidas por la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora de las Aguas de Sevilla, que permitieran al Cristo de las Penas realizar su tradicional estación de penitencia. El paso de palio, por su parte, como consecuencia de la pérdida de sus respiraderos durante el incendio de la Iglesia de Santiago, se vio en la tesitura de tener que salir sin esta valiosa pieza, debiendo colocar en su lugar unos faldones de terciopelo negro recogidos al estilo de las bambalinas.

Tras aquellos duros momentos, la llegada de 1982 trajo consigo el estreno del nuevo paso del Santísimo Cristo de las Penas, que se iría completando por distintas fases. En cambio, un nuevo revés llegaría en 1985 cuando también la Parroquia de San Pedro debe ser clausurada para ser sometida a un intenso proceso de restauración. Por esta razón la hermandad de Santiago se traslada por un tiempo a la vecina Ermita del Socorro, donde permanecería hasta octubre de 1990 para desplazarse de nuevo, ya tan solo por unos meses a la Iglesia del Carmen, ya que la Parroquia de Santiago se abriría finalmente durante la Cuaresma de 1991.