Córdoba sustituye el Pregón de Semana Santa de 2021 por una original antología coral

En el mismo acto desarrollado en el Palacio Episcopal en el que se ha presentado a Juan Miguel Martín Mena como cartelista de la Semana Santa de Córdoba y a José Tomás Pérez Indiano como cartelista de Glorias de 2021, dos reputados artistas de primer nivel que brindarán su arte para Córdoba, se ha desvelado el nombre de los pregoneros y exaltadores para cada una de las citas que han de cuajar el calendario cofrade de la ciudad de San Rafael. Una relación en la que la gran sorpresa ha sido la ausencia de Rafael Fernández Criado, elegido para ser pregonero de la Semana Santa de 2020, que todo el mundo apuntaba que repetiría la próxima Cuaresma.

Y es que no habrá un único pregonero de Semana Santa merced a la novedosa propuesta por la que ha apostado la Junta de Gobierno de la Agrupación de Cofradías que dirige desde el pasado mes de septiembre Olga Caballero. Se trata de un pregón coral pronunciado por cofrades jóvenes y no tan jóvenes que recuperarán para esta ocasión excepcional fragmentos de pregones antiguos, concebidos por pregoneros clásicos, la mayor parte de ellos ya fallecidos. Entre ellos estarán nombres ilustres como Pablo García Baena, Fray Ricardo de Córdoba, Francisco Montero Galvache o Francisco Melguizo. Un pregón atemporal y coral cuya concepción ha sido realizada por Miguel Ángel de Abajo, pregonero de la Semana Santa de Córdoba -coprotagonista precisamente del recordado pregón coral de 2019- y ex hermano mayor de la Hermandad de la Merced y un cofrade altamente valorado y respetado en la ciudad de Córdoba. Estará acompañado de Maite Montero Portabella, Gonzalo J. Herreros Moya, Pastora Doctor Luque, Andrés Romero Torrico, Miguel Ángel Lopera Poley y Domingo Torres Arias.

La ausencia significativa de Rafael Fernández ha sido la única que se ha producido, en la medida en que repite en la designación el resto de exaltadores elegidos para 2020, salvo el exaltador de San Álvaro, único pregonero que pudo realizar su labor en 2020 -corrió a cargo del alcalde de Córdoba, José María Bellido-.

Así, el pregón de las Glorias estará a cargo de Antonio Capdevila Gómez, quien ya ha pregonado en dos ocasiones la Semana Santa. Capdevila es en la actualidad hermano de las hermandades de la Expiración y de la Oración en el Huerto de Córdoba y de la Virgen de la Caridad y el Santo Cristo de la Salud de Guadalcázar. Ha ostentado los cargos de Mayordomo de Cultos, Teniente de Hermano Mayor y Hermano Mayor, entre los años 1982 y 1986, en la hermandad de la Buena Muerte y, posteriormente, ha sido Mayordomo de Procesión de la Hermandad de la Expiración entre 1991 y 1995.

Es coautor de obras como “Semana Santa en Córdoba” o “La Pasión de Córdoba”, de Ediciones Tartessos. Asimismo, participó en los programas radiofónicos “Getsemaní”, en Radio Popular”, o “SER cofrade”, siendo también director del programa “Aromas de Pasión” en Antena 3 Radio. Desarrolla también la labor de comentarista de la Semana Santa para medios como Televisión Municipal de Córdoba y Onda Mezquita y es el Responsable de los comentarios para las retransmisiones en directo de la Semana Santa de Córdoba de Canal Sur Televisión durante casi veinte años. Desde su primer pregón a la Virgen de la Merced en el año 1982, tiene más de 70 intervenciones como pregonero, exaltador o conferenciante.

Por su parte, la Exaltación a la Saeta será pronunciada por José Luis Romero González, quien fuera director de la revista Córdoba Cofrade durante varios años, reeligiéndose así exaltador de la saeta al no poder tener lugar el acto en 2020. Y por la misma razón anteriormente enunciada, Manuel Santos Gómez será el Pregonero de la Juventud, cofrade de la Esperanza, que ha pronunciado algunos pregones de grupos jóvenes como el de la Hermandad de Jesús Caído. Finalmente, José Juan Jurado Jurado pregonará a San Álvaro.

Un importante elenco, en suma, que promete conceder a Córdoba muchos momentos de gran intensidad, por obra y gracia de la palabra, el sentimiento y la sensibilidad, en un año que debe estar preñado de esperanza e ilusión.