El amor por las Imágenes sagradas de las ciudades es infinito, incalculable, no tangible ni tampoco exclusivo a los habitantes o nacidos en este un otro lugar. Cristian Carracedo, nacido en L’Hospitalet de Llobregat, tras dos años en la ciudad de Córdoba, conoció por medio de su profesión, el fútbol, a una Madre que le acompañará ya por siempre en su piel.
Con un Tatuaje de la Señora de Córdoba, la Virgen de los Dolores, la unión a la ciudad, a la Plaza de Capuchinos, y al sentimiento cristiano, Carracedo será uno más que oración tras oración, quede siempre bajo el manto protector de la Imagen con más fervor popular de la ciudad califal.
El tatuaje, presentado e ilustrado tanto por futbolista como por la propia Hermandad, viene a reflejar que la unión entre esta Cofradía y el futbolista va más allá del cariño personal, o incluso del amor a la institución, y cómo no a sus Titulares, con este gesto, será por siempre una unión de corazón, y ahora también unidos en la misma piel.





