Cruz de guía | Duermevela

Tras una intensa primera mitad de año, el tiempo de glorias comienza a escaparse de las manos para dar un respiro a la gran mayoría de las ciudades. Descanso merecido para los que somos partícipes sin pausa de las labores más incómodas que incluyen las priostías o los acolitados. Descanso merecido para los que participamos en extensas y copiosas procesiones lejos de Semana Santa. Descanso merecido para los incansables de los triduos y novenas.

Entramos en una duermevela que nos llevará hasta por efemérides aisladas hasta la festividad de la Reina de los Mares, la Virgen del Carmen, que supone el último colofón antes de la llegada del movido mes de septiembre que evoca la aparición de glorias como las Pastoras y patronas por doquier. Es el mes del nuevo comienzo en busca de nuevas emociones que nos llevarán por un camino plagado de salidas extraordinarias y ordinarios de un ámbito cofrade que ha sido capaz de adaptarse a cualquier mes del año. Lejos quedan los meses aislados sin procesiones que mantenían al cofrade conectado en un intervalo escaso de tiempo.

Este stand by nos sirve para desconectar un poco antes del reinicio del curso cofrade que nos traerá grandes sorpresas como la magna mariana de Guadix, la Coronación Canónica de la Piedad del Baratillo, la salida de la Virgen del Valle de Huelva o la Virgen de la Amargura en Jaén o la extraordinaria de la Oración en el Huerto de Linares. Un sinfín de compromisos que nos esperan en un camino hacia una nueva Semana Santa esperemos más halagüeña.