Cruz de guía | Un rosario musical para un acontecimiento sin precedentes

Muchas son las sensaciones que se están produciendo a lo largo del tiempo en el que se van conociendo los acompañamientos musicales de las cofradías participantes en la Magna de Granada. Las corporaciones han vuelto a apostar por las formaciones más destacadas del panorama musical cofrade, como viene siendo habitual en este tipo de actos.

Alguna de ellas ha causado verdadero asombro apostando por un estilo muy alejado del que viene siendo habitual cada Domingo de Ramos. Hablo de la Borriquilla y su disposición de poder contar con el alto exponente que supone tener detrás los sones de la Banda de la Centuria Macarena de Sevilla. Una apuesta de carácter extraordinario que dará que hablar muy probablemente, después del esperado acontecimiento.

Otra de las grandes novedades musicales que nos deparará la magna procesión será el regreso de una de las grandes bandas de cornetas y tambores de principios de esta centuria a la gran capital granadina de la mano del colosal misterio de la Oración en el Huerto para recordar el sonido del clásico cigarrero y la apuesta sobre seguro de un marcado sello enaltecido a las faldas de la ciudad de la Mezquita. Que decir tiene que no es otra que la B.C.T. Coronación de Espinas de Córdoba.

Pero el clásico no solo recaerá en el ámbito de las cornetas y tambores. Sin duda, una institución en el estilo de las agrupaciones musicales hará acto de presencia en la calle San Matías para acompañar al Señor abrazado a la columna, Jesús de la Paciencia, obra cumbre de Pablo de Rojas que cada Miércoles Santo es mecida a los sones a la Agrupación Musical de la Estrella de Granada. La Agrupación Musical Santa María Magdalena de Arahal, vieja conocida del público nazarí, será la encargada de dejar latente el sentido añejo de las marchas más populares del estilo, acompañado del marcado redoble de tambores, santo y seña de la banda que vio nacer un estilo muy arraigado en la capital granadina.

Avanzando hacia la Acera del Darro, nos llegó la grata noticia de que la reconocida B.C.T. Santísimo Cristo de la Elevación de Campo de Criptana volvería a poner los sones, como viene siendo habitual en el Domingo de Ramos nazarí, al misterio de Jesús de la Sentencia.

Del mismo modo, tanto la Hermandad del Trabajo como la Cofradía de las Tres Caídas desecharon la idea de apostar por otras formaciones que no fueran las encargadas de acompañar a sus respectivos pasos. La A.M. Angustias de Alcalá la Real y la B.C.T. Gran Poder de Granada respectivamente, han recibido el encargo de revivir el binomio renovado cada año durante la luna de nisán en un acontecimiento en el que aguantar el pellejo es sinónimo de fortaleza musical y buen hacer.

Sin atisbo de duda, otra de las sorpresas musicales ha sido la apuesta que ha defendido la hermandad de la Resurrección por una de las grandes formaciones sevillanas nacidas al amparo de la mano de bronce del Señor de la Salud, más conocido como el Señor de los Gitanos. La banda aguarda un estilo de gran calado entre el público, muy deseado en muchos puntos de la geografía andaluza y denostado en su tierra.

Sin más, desde El Zaidín nos llega el reclamo musical y la potencia de la subrayada B.C.T. Santísimo Cristo de las Tres Caídas de Triana, la cual pondrá el punto musical al misterio de la Sagrada Lanzada, como lo hiciera cada Miércoles Santo en su homónima sevillana.

Reclamo que también tiene su eco a los pies de la Iglesia de los Santos Justo y Pastor, donde el misterio del Señor de la Meditación se mecerá a los sones de la B.C.T. Nuestra Señora del Carmen de Almería, apuesta importante y segura con grandes visos de fructificar.

Sin más dilación, el turno para el estilo de las bandas de música acotará, hasta ahora, la llegada de dos grandes formaciones de las provincias vecinas de Granada y Málaga, la B.M. San Isidro de Armilla y la B.M. Golondrinas Vélez-Málaga. La primera para iluminar musicalmente el caminar de Nuestra Señora de la Aurora, como lo viene haciendo en los últimos años, y la segunda para hacer lo propia con la Virgen del Sacromonte.

Verdaderamente se trata de un rosario musical muy rico y variado, aunque incompleto aún, que dará mucho que hablar y que supone un certero aliciente para el fiel, visitante o aficionado de cara a redescubrir una de las Semanas Santas más profundas de nuestro país.

El tiempo dirá que nos deparan el resto de cofradías. Lo que sí está claro es que el cuidado, la pulcritud y la necesidad por cuidar el dote estético de las hermandades ha instaurado el modelo de globalización musical hasta cotas pocas veces vistas, quizás alarmantes, si bien supone un mismo estímulo acaparador y con capacidad para eclipsar lo verdaderamente importante.