David Torres propone para la Estrella establecer un criterio estético uniforme en el exorno de cultos y pasos

El candidato a presidir la Hermandad de la Estrella ha vuelto a dar una nueva vuelta de tuerca en el sendero emprendido de revelar su interesante propuesta a los hermanos de la corporación de la Huerta de la Reina, con el objetivo de ser elegido para regir los destinos de la hermandad y suceder en su cargo a Juan Rodríguez Aguilar.

Si sus primeras reflexiones estuvieron orientadas para los más jóvenes de la cofradía, en esta ocasión el candidato centra sus miras en el aspecto estético que es una de las señas de identidad de toda cofradía que se precie. En este sentido, Torres afirma que es preciso trabajar con el máximo esmero y cuidado en los montajes de altares de cultos de tal modo que se uniformice un criterio estético que forme parte de la idiosincrasia de la hermandad y sea perfectamente reconocible.

Esta estandarización no sería óbice para que en su caso sea posible, de manera excepcional, un ligero cambio en el tipo o color de la flor o en el replanteo de la cera, incluidos los pasos procesionales, evitando en todo momento, que no sean los sagrados titulares los únicos protagonistas de cualquier altar efímero, “sin que en ningún momento se busque impresionar o llamar la atención con elementos estéticos que puedan restarles este protagonismo”.