He estado meditando durante toda esta semana sobre el tema del que trataría este Cruz de Guía. Pensativo he atisbado y he estado tentado de dejar de escribir sobre esta auténtica parafernalia que tanto está dando que hablar en el universo cofrade y que atañe directamente, no solo a los portadores de pasos y tronos, sino también al resto de integrantes que componen nuestras procesiones de Semana Santa.
Pero me veo en la tesitura de volver a comentar este tipo de decisiones promulgadas, Dios sabe de donde, por el propio Gobierno andaluz tras la llamada que recibí de un allegado al cual le había sofocado el tener que dar cuenta a las Hermandades de esta burocracia recientemente implantada en el orbe cofrade. Sí me refiero a aquel documento que acredita que estas vacunado pero que no te exime de tener el virus.
Pues bien, a lo largo del corto tiempo de vida de este certificado han sido muchas las personas que, estando vacunadas, han presentado sus quejas a los sectores hosteleros atendiendo a la obligatoriedad de tener que presentar este documento acreditativo de «persona vacunada». Sin ir más allá, alguna que otra Asociación de Hostelería ya reclamó a la Junta de Andalucía la eliminación de este certificado que ya ha conducido a atolladeros entre clientes y trabajadores.
Extrapolando esta determinación al mundo de las Cofradías, el mensaje que han defendido las Corporaciones es bien distinto, pues muchas se han auto diagnosticado y han llegado a la conclusión que la utopía emitida por la Junta de Andalucía en forma de decálogo es susceptible de ser llevada cabo con naturalidad o, por lo menos, es lo que se desgaja de los comunicados oficiales.
Las reacciones no se han hecho esperar y una de las primeras ciudades, Jaén, en generalizar estas medidas, aún sabiendo que en muchos otros acontecimientos no se están cumpliendo y aún así no existen consecuencias negativas, ha visto como su Semana Santa ha quedado acotada para todo aquel hermano o integrante que desee cumplir este tipo de normas que no figuran en ningunos estatutos, ni en decretos, ni leyes. Una reunión entre la Agrupación de Cofradías y el Ayuntamiento de la capital del Santo Reino de la que ha fructificado este acuerdo y que obvia uno de los principales problemas de su Semana Sants, que no es otro que la falta de integrantes en cortejos, pasos y tronos.
Y es que muchos de estos dirigentes olvidan la ayuda que prestan multitud de cofrades y Cofradías a Hermandades necesitadas de personal para sacar sus pasos o cortejos a la calle cada año y se afanan por dificultar este atisbo de solidaridad con la imposición de normas absurdas, tales como test, certificados o mascarillas que, todos sabemos, no sirven para nada en estas circunstancias y que de seguro, y tras el latigazo de una pandemia, serán más que necesarias esta próxima Semana de Pasión.
Decisiones controvertidas tildadas de ilógicas que han inquietado a algunas personalidades del mundo de las Cofradías y que ponen de manifiesto la incongruencia y la doble vara de medir con la que se toman decisiones de tal calado en nuestro país.





