La Semana Santa de Córdoba se encuentra en una encrucijada histórica. Con varias hermandades de Vísperas llamando a su puerta, su reconfiguración pasa, o bien por ampliar la Madrugada, o bien por abrir el Sábado Santo.
En ambos casos, las complicaciones asoman a la puerta de la Agrupación de Cofradías, aunque a priori la opción del Sábado se antoja como la menos compleja.
La tercera vía consistiría en ir agrandando los días establecidos, si bien ya se ha comprobado con el caso de la Hermandad de la Presentación al Pueblo que no es una opción para nada sencilla.
El precedente
Y, llegados a este punto, ¿por qué la Madrugada resulta tan compleja cuando hay solo una cofradía? La respuesta es múltiple, pero tiene el denominador común de la historia precedente. Y está se dio a comienzos de la década de los ‘90, cuando La Merced y el Nazareno formaron parte de esa jornada.
Contra lo que se pudiera pensar, el fracaso no tuvo paliativos y ambas corporaciones acabaron por regresar al Lunes, la primera, y al Jueves Santo (previamente a la Madrugada procesionaba el Martes), la segunda. La ausencia de público, la falta de alguna cofradía más y cierto desarraigo institucional condujeron a una situación límite para las dos hermandades, que experimentaron una caída en su nómina nada desdeñable.
El Corpus
Los intentos que vinieron, o que solamente se esbozaron décadas después, han sido, como en el caso de la procesión del Corpus, solo palabras. Si bien, en el caso de esta última, la palabra definitiva la tiene el Cabildo Catedral de Córdoba.
La incorporación del Señor de la Fe al cortejo fue un empeño personal del actual hermano mayor de la corporación de Poniente. Y el resultado de estos dos años no ha sido ni mucho menos malo. Todo lo contrario, pues además se han incorporado bandas al cortejo.
El debe sigue estando en que, como se propuso y se descartó, imágenes como las de la patrona, la Virgen de la Fuensanta, o la del custodio, San Rafael, no dan lustre a un cortejo necesitado de atractivos en todos los sentidos. Incluido el horario, ya que la procesión matinal también ha sido desechada yese cambio también aportaría un aditivo más al proceso.
Determinación
Sea como fuere, tanto las dos jornadas casi in albis de la Semana Santa y la celebración del Corpus parecen precisar de una determinación que, aunque es un desideratum es necesaria y que habrá que ir abordando sí o sí, pues parte del futuro pasa por ahí.





