Este mes, febrerillo el loco, acogía en la antigüedad una fiesta en honor al pagano dios Pan, se llamaban lupercales, donde las mujeres de esas épocas deseaban ser golpeadas con látigos de cuero sin curtir, ya que según su creencia, eso aumentaba su fertilidad.
Fue el papa Gelasio I, el que en un alarde de eliminar esta fiesta pagana, las lupercales, principalmente evitar el daño a las personas y la muerte de todo tipo de animales, de los que obtener cuero de su piel para usarlo como látigos, ordenó y sustituyó estas fiestas por el día de San Valentín de Roma, aunque en principio las lupercales fueron sustituidas por una fiesta dedicada a la purificación y fertilidad de la Virgen María.
Cosa que le vino bien a las mujeres, a la iglesia y a los animales.
La primera celebración de San Valentín tuvo lugar el 14 de febrero del año 494, fue fiesta litúrgica hasta que el papa Pablo IV determinó no celebrarlo y en el Concilio Vaticano Pablo VI eliminó esta fiesta del calendario Litúrgico.
Con la globalización y la mercadotecnia, se ha conseguido que esta fiesta sea implantada en países que ni siquiera son cristianos, en esos no puede ser conocida como día de San Valentín, en ellos las conocen como “día de amor y la amistad”, “día de los enamorados” etc. Así como le corresponde a las sociedades laicas, donde las cosas de la iglesia no están bien vistas.
Pero a pesar de todo, lo que celebran de forma disimulada bajo el peso de la economía y del comercio, es el día de San Valentín, patrón indudable del amor y la afectividad, pese a quien le pese.
Celebrar el amor, la afectividad y el cariño, en la actual sociedad plantea una pregunta inmediata, ¿depende amor, afecto o cariño de la orientación sexual de las personas? Las sociedad en la actualidad va superando ese escalón de las diversidades en las personas, pero no así la jerarquía eclesiástica.
En eso nos van ganando los laicos, y nosotros debemos de permanecer ignorando la realidad existente en la sociedad actual, en eso vamos tarde.
De todas formas lo más importante es que en el día de San Valentín, hayamos disfrutado del cariño de nuestras compañeras y compañeros, y tengamos en la vida un poco de amor, de cariño, de amistad, y de afecto.
Sea como sea la cruda realidad y verdad, es que existen personas de todas las orientaciones, independientemente de la religión practicada, en todas, es más, incluso entre los agnósticos, existen personas que aman la verdad y de verdad, que sienten cariño, amor exactamente igual al de San Valentín, quien nos demostró que lo importante es el amor, por amor se puede vivir y morir, por amor redimió el Padre al mundo y a todos los que en él estamos, independientemente de la orientación y religión de cada uno.
Os deseo a todos un feliz día de San Valentín.





